La masa de pizza es muy sencilla de hacer. Solo requiere buenos ingredientes y la receta de CLARA. Te la contamos paso a paso y con todos los secretillos…

¿Qué necesitas para hacer la masa de la pizza casera?

Para 4/6 raciones:

  • 500 g de harina de fuerza (ojo, no valen la harina normal, ni la de repostería... Tiene que ser harina de fuerza)
  • 370 ml de agua tibia (sobre unos 37º, esto es importante, porque si la pones muy caliente, puedes matar la levadura y entonces la masa no leva, pero tampoco puede ser fría, porque también entorpece el levado de la masa)
  • 4 g de levadura fresca de panadero (la encuentras en la zona de refrigerados en el supermercado)
  • 15 g de sal
  • 35 ml de aceite de oliva virgen (puede ser cualquier aceite, pero de sabor suave)

¿Cómo hacer masa de pizza casera?

Si la haces a mano

  • Haz un volcán con la harina y en el centro añade y casi toda el agua en la que habrán desleído la levadura fresca (guarda más o menos 1/2 taza).
  • Empieza el amasado y cuando lleves unos 10 minutos, añade la sal y el aceite.
  • Sigue amasando otros 10 minutos y ve añadiendo poco a poco el agua restante. Dependiendo de la harina, tendrás que añadirla toda y otras veces, no.
  • La manera de sabe que la masa no necesita más agua es cuando consigues una masa lisa y elástica, que cuando la estiras no se rompe.
  • Cuando ya tiene la consistencia deseada, haz una bola con ella.
pizza casera facil volcan harina
Ikonos

Si la haces en una máquina con función de amasado

  • Pon la harina y casi toda el agua (menos 1/2 taza) en el vaso de la máquina y programa un amasado de 10 minutos.
  • Después, añade un poco más de agua, la sal y el aceite y programa 10 minutos más de amasado. Mira si necesita más agua y, si es así, añádela durante el amasado. El modo de saber si necesita más o menos es ver que se desengancha de las paredes del vaso de la amasadora.
  • Cuando ya tiene la consistencia deseada, retira la masa del vaso y haz una bola con ella.

El súper secreto para levar la masa que no da nada de trabajo

Igual que la masa de pan, la masa casera de pizza necesita dos levados. Es decir, tras amasar, tapar la bola y dejar que la masa doble su tamaño. Luego, volver a amasar, hacer de nuevo una bola y volver a dejar que doble su tamaño. La verdad, es un poco rollo. Para ahorrártelo, hazla el día antes.

¿Qué hacer? Úntate las manos con aceite, coge la bola de masa y embadúrnala con él. Envuelve la bola con papel film y deja reposar en la parte menos fría de la nevera durante 12 horas. Para cocer la masa, solo tendrás que sacarla de la nevera una media hora antes para que coja una temperatura ambiente.

pizza casera facil bola de masa
Ikonos

¿Cómo darle forma a la masa de pizza casera?

Si que gusta fina y crujiente, debes conseguir que la masa, una vez estirada, quede muy muy fina, pero si te gusta más gruesa, no tienes que estirarla tanto.

Con la masa que sale de la receta que te hemos dado puedes hacer una sola pizza bien grande o dividirla en bolas más pequeñas para hacer pizzas individuales (entre 4 y 6, dependiendo de lo que comáis).

Para estirar la masa, puedes hacerlo directamente sobre la encimera ligeramente enharinada para que no se pegue. También puedes hacerlos sobre un tapete de silicona y entonces no tienes que enharinar y así la masa no coge más harina.

Dependiendo de la forma que quieras darle, estira la masa con la ayuda de un rodillo de cocina. Si la quieres redonda, aplana la bola hasta conseguir un círculo y luego ve empujándola hacia afuera. Si la quieres rectangular, aplana la bola dándole una forma más cuadrada y también ve empujando hacia afuera. Como la masa es elástica, te permite acabar de estirar para conseguir la forma que quieres con los dedos.

Es normal que al principio resulte complicado darle la forma deseada, pero con un poco de práctica se acaba consiguiendo. Además, al ser casera, nadie espera que sea como las industriales.

pizza casera facil estirar la masa
Ponyo Sakana en Pexels

¿Hay que moldearla tirándola al aire? Lo de tirar la pizza al aire como hacen los pizzeros profesionales es como girar la tortilla de patatas con un golpe de muñeca, les sale bien a los que lo han hecho miles de veces y no les ha importado que las cien primeras les haya ido por todas partes menos a la sartén de nuevo… O sea, que si no eres muy experta, mejor no probarlo…

El tomate de la pizza también tiene sus secretos

No hace falta que hagas tomate frito casero para la pizza, con el tomate triturado natural tienes suficiente. Como se pone poca cantidad y se extiende bien, dejando una capa fina se cuece al mismo tiempo que la masa.

Si quieres una pizza crujiente, haz como los italianos y extiende una fina capa de passata, un tomate triturado denso, que al tener poca agua no humedece la masa. Se puede encontrar en tiendas italianas.

Pero si no dispones de él, apunta el truco: pon tu tomate triturado sobre una estameña (un colador de tela) y deja que suelte el agua. Cuando quede como un puré espeso, ya la tienes lista.

Y si le vas a poner mozzarella a la pizza, ten esto en cuenta…

Si usas la mozzarella rallada, puedes ponerla con el resto de toppings antes de meterla en el horno, pero… si vas a usar mozzarella fresca, mejor no lo hagas. En este caso, es mejor escurrir muy bien la bola de mozzarella, cortarla en láminas finas y añadirla casi al final de la cocción de la masa, para que no la humedezca y quede crujiente.

Toppings para todos los gustos

Las pizzas se pueden hacer de tantos sabores como desees. Lo único que tienes que tener en cuenta que los ingredientes crudos que pongas se puedan cocer en el tiempo que se cueza la masa de pizza (que dependerá de si es grande o pequeña y de si la masa es más fina o más gruesa). Si quieres hacer una pizza de verduras, puede que algunas las tengas que pasar por la sartén o por la plancha antes de añadirlas a la pizza.

También hay algunos toppings que se añaden después de sacarla del horno, como por ejemplo, la rúcula, la burrata, el salmón ahumado o el jamón salado. Y, dependiendo del gusto de cada cual, las anchoas (hay quien prefiere cocerlas y hay quien las añade fuera del fuego).

Horneado: el secreto del éxito

En casa no contamos con hornos de leña que cuecen a altas temperaturas como en las pizzerías –hay hornos caseros pero no es lo habitual– y eso se nota. Pero podemos conseguir un resultado más que bueno poniendo la bandeja con la pizza directamente sobre la parte de abajo del horno, calentado al máximo (unos 250º).

Si no tienes bandejas para pizza redondas individuales, usa la bandeja rectangular del horno para cocerla. Solo tienes que forrarlos con papel de horno para que no se pegue la masa.

Si vais a hacer pizza en casa con frecuencia, mi recomendación es que compréis una piedra de horno. Se coloca sobre el suelo del horno al encenderlo y se deja tomar temperatura. Al acumular calor, la pizza se cuece casi casi como en las pizzerías. Ten en cuenta que la piedra puede tardar casi una hora en tener la temperatura correcta.