Claves esenciales

Bizcocho esponjoso: la receta que no falla y trucos para lograrlo

Si ya no sabes qué hacer para que te salga un bizcocho esponjoso o quieres saber cómo arreglarlo, aquí tienes todas la respuestas.

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Escrito por:

Nacho Benavides

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bizcocho esponjoso

La receta definitiva del bizcocho esponjoso

8 personas | 50 minutos

Ingredientes

  • 4 huevos | 120 g de azúcar | 130 g de harina | 1 pizca de sal | 15 ml de aceite.

Cómo hacer un bizcocho esponjoso paso a paso

  1. Precalienta el horno a 170º.
  2. Corta un disco de papel sulfurizado de 20 cm de diámetro y ponlo en el fondo de un molde desmontable del mismo diámetro. Engrásalo con el aceite, espolvorea con 10 g de harina y vuélcalo para eliminar el exceso. Casca los huevos y separa las yemas de las claras.
  3. En un bol y con ayuda de unas varillas manuales o eléctricas, bate las yemas junto con el azúcar hasta que blanqueen.
  4. En otro bol, bate las claras a punto de nieve e incorpóralas a las yemas mediante movimientos envolventes con una espátula.  
  5. Tamiza los 120 g de la harina restante con la sal y ve incorporándola a la preparación anterior en varias tandas, removiendo con suavidad con la espátula para que no pierda aire. No añadas más harina hasta que la de la tanda anterior esté bien integrada. 
  6. Vierte la masa lentamente en el molde y hornéala unos 25 minutos. 
  7. Saca el bizcocho del horno, déjalo reposar unos minutos, desmóldalo y déjalo enfriar sobre una rejilla.
  • Hacia el final de la cocción, comprueba si está hecho introduciendo un palillo o una brocheta. Si sale limpio es que ya está. 

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bizcocho esponjoso pesar ingredientes

En su justa medida

Antes de ponerte manos a la obra, para conseguir un bizcocho delicioso y muy esponjoso es esencial que midas bien los ingredientes con exactitud si quieres conseguir un bizcocho esponjoso. A diferencia de otras ramas de la cocina, la repostería es química pura y si te pasas o te quedas corta, puedes echar a perder una receta. 

  • Para ir sobre seguro, lo mejor es tener una báscula electrónica que son mucho más precisas. 

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bizcocho esponjoso ingredientes temperatura ambiente

A temperatura ambiente

Los ingredientes tienes que tenerlos fuera del frigorífico o de la despensa un rato antes de empezar a cocinar. Por normal general todos los ingredientes tienen que estar a temperatura ambiente, a no ser que la receta indique lo contrario (como, por ejemplo, cuando montas nata, que todo tiene que estar muy frío, incluidos los utensilios que vas a utilizar).  

  • Si están demasiado fríos, la masa no retiene tanto aire y, por lo tanto, queda más compacta.

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bizcocho esponjoso huevos

El tamaño sí importa

Aunque sea pasado por alto a menudo, el tamaño de los huevos sí es importante teniendo en cuenta lo que hemos dicho antes de las medidas exactas. Por lo general, si en la receta no se especifica algo distinto, cuando indica huevos se refiere a huevos de tamaño medio, cuyo peso oscila alrededor de los 60 gramos por unidad.

  • Si tienes huevos más grandes o no estás segura de su tamaño, puedes pesarlos para calcular la cantidad de huevo que necesitas según lo indicado en la receta. De este modo, evitas agregar más líquido del necesario a la masa.

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bizcocho esponjoso escoger bien harina

No todas las harinas son iguales

A menos que se indique algo distinto, la harina que se usa para hacer bizcochos esponjosos es harina de trigo normal.

  • Desconfía de las que comercializan como harina para bizcochos porque suele llevar levadura química y pueden alterar la fórmula que estás siguiendo para hacer tu bizcocho. 

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bizcocho esponjoso batir huevos

Airear los huevos

Y no nos referimos a ponerlos delante de una ventana o pasearlos por la casa. Una de las claves para que conseguir un bizcocho esponjoso es que la masa contenga mucho aire. Y esto se consigue batiendo adecuadamente los huevos con unas varillas manuales o eléctricas.

  • En la mayoría de las recetas de bizcocho, se pueden añadir los huevos enteros junto con el azúcar, o batir primero las yemas con el azúcar y, después, las claras a punto de nieve. Con el segundo método, se incorpora más aire y volumen a la masa y queda más esponjoso. 

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bizcocho esponjoso tamizar harina

Tamizar la harina

Otra forma de añadir aire a la masa es tamizar la harina, ya sea sola o junto con la levadura química si la receta lleva. Al tamizarla, se introduce aire y se deshacen los grumos, por lo que la masa queda mucho más aireada, suave y homogénea, características imprescindibles para conseguir un bizcocho esponjoso. Además, es conveniente agregar la harina al huevo batido de forma inmediata, para que no se pierda el aire que se había incorporado, así como remover con mucha suavidad, con movimientos envolventes de abajo hacia arriba con una lengua, y no agregar más harina hasta que la anterior no se haya incorporado del todo.

  • Si no tienes un tamizador en casa, puedes improvisar uno colocando la harina y dando golpecitos en el lateral para que vaya cayendo paulatinamente.  

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bizcocho esponjoso engrasar molde

Engrasar el molde

Además, si utilizas moldes metálicos o de cerámica, hay que engrasarlos para que la masa no se pegue y pueda subir con facilidad. Así, además de facilitar el desmoldado, tendrás más garantías de obtener un bizcocho esponjoso.  

  • Primero, engrásalo con mantequilla o aceite. Y, luego, espolvorea harina encima y retira el exceso golpeándolo, con suavidad, boca abajo.

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bizcocho esponjoso precalentar horno

Directo al horno sin demoras

Como se trata de no perder el aireado del amasado, se recomienda ya tener engrasado el molde y precalentado el horno para meter la masa en el molde y hornearla de inmediato. 

  • Si no lo precalientas antes, sufrirá cambios bruscos de temperatura que pueden hacer que no suba de forma correcta y no te quede un bizcocho esponjoso. 

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bizcocho esponjoso horneado adecuado

El horneado perfecto

Otro de los puntos clave para conseguir un bizcocho esponjoso es el horneado. 

  • Por norma general, la temperatura ideal para hornear un bizcocho está alrededor de los 180º, pero puede variar según el horno y la receta concreta. En la nuestra, lo ponemos a 170º. Si el bizcocho solo sube por los lados, puede ser una indicación de que necesita más calor. Y si sube excesivamente por el centro, de que necesita menos calor.
  • El uso de aire o turbo es opcional, pero si se usa hay que ajustar la temperatura reduciéndola unos grados.
  • Primero precaliéntalo con calor arriba y abajo.
  • Cuando introduzcas el bizcocho, deja solo el calor abajo para que la masa pueda subir mejor y no se cueza en exceso la parte superior. Si tu horno no tiene esta opción, mantenlo con calor arriba y abajo.
  • Durante las 2/3 partes iniciales del tiempo de cocción requerido por la receta no abras el horno. El cambio de temperatura desestabiliza la masa y hace que, automáticamente, pierda el volumen que tenía. 
  • Unos 10 minutos antes de acabar de cocer el bizcocho, se puede activar el calor arriba para que se dore la parte superior si se desea.
  • Cinco minutos antes de que finalice el tiempo de cocción, se recomienda apagar el horno para que el cambio de temperatura sea menos brusco cuando lo vayas a sacar. 

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bizcocho esponjoso dejar templar desmoldar

Dejar templar y desmoldar

Nunca lo desmoldes en caliente. Cuando lo saques del horno, primero deja que se temple, luego los desmoldas con cuidado y lo colocas sobre una rejilla para que acabe de enfriarse. Si te saltas este último paso, es posible que el bizcocho quede húmedo por abajo.

  • Con todas estas indicaciones te aseguras de que la miga queda bien asentada y el bizcocho no se desmoronará al cortarlo.

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bizcocho esponjoso arreglar

Y cómo arreglarlo si te ha quedado seco

Si aún así el bizcocho no te ha quedado esponjoso, tienes varios trucos para 'recuperarlo'.

  • Rellenarlo. Córtalo en discos y rellénalo con nata, chocolate, mermelada, crema... Otra posibilidad es hacer en la superficie del bizcocho unos agujeros con el mango redondo de un cuchillo o una espátula, pero sin llegar al fondo. Con ayuda de una manga pastelera con boquilla fina o un biberón de cocina, rellena los agujeritos con los mismos rellenos de los discos. 
  • Añadirle almíbar. Calienta medio vaso de agua con 4 cucharadas de azúcar. Cuando lleve un rato hirviendo, retira y deja templar. Ponlo en un bandeja, y encima coloca el bizcocho al que previamente le habrás pinchado en varios sitios de la base para que pueda absorber el almíbar.
  • Emborracharlo. Parte el bizcocho por la mitad. Empapa la superficie interior de ambas partes con leche, zumo de fruta o algún licor afrutado. Vuelve a montar las dos mitades, envuélvelo en film de cocina y déjalo reposar unas horas para que se vaya impregnando bien del todo.

Y si quieres una versión más light de este postre tradicional, no te pierdas nuestro bizcocho ultraligero, tiene 125 kcal menos por ración que el tradicional y sin perder ni una pizca de sabor, y todos los trucos para rebajar las calorías de un bizcocho.

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