¡toca desengrasar!

Recetas sabrosas de caldos depurativos para perder peso

Ha llegado el momento de reconciliarse con la báscula y recuperar los buenos hábitos. Incorpora estos caldos depurativos a tu dieta si quieres adelgazar y eliminar toxinas. ¡Están deliciosos!

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Escrito por:

Esther G. Valero

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Si llevas unos días que te sientes hinchada y has cometido algunos excesos, una buena opción para adelgazar y conseguir que tu cuerpo recupere “su normalidad” es recurrir a caldos depurativos. No se trata de aparcar la comida para tomar estos caldos, sino de incorporarlos a la dieta para “animar” al organismo a eliminar las toxinas y los kilos que le sobran. Depurarse no significa dejar de comer.  Lo mejor es que sigas una dieta ligera y depurativa, pero que no te obligue a dejar de comer.

¿Qué pueden hacer los caldos depurativos por ti?

Los caldos depurativos son grandes aliados para el organismo por diferentes motivos:

  • Los puedes hacer a tu gusto, sin sal, azúcares añadidos, conservantes y otros añadidos que pueden no ser del todo beneficiosos para nuestra dieta.
  • Llenan el estómago y afrontar el momento de las comidas con menos apetito. Este efecto saciante hará te ayudará a comer menos cantidades.
  • Ayudan a eliminar líquidos, que causan hinchazón y pesadez y dificultan la pérdida de peso.
  • Regulan el tránsito intestinal. Tienen propiedades laxantes y ayudan a tu cuerpo a funcionar como un reloj.
  • Depuran el cuerpo, facilitando la eliminación de las toxinas  y los líquidos que no necesita. 
  • Mantienen una buena hidratación y nos ayudan a beber el líquido que necesitamos durante el día.

¿Cómo debes tomar los caldos depurativos?

Lo ideal es que tomes una tacita o cuenco de estos caldos antes de la comida o la cena (o de ambas). Puedes hacerlo durante 15 días seguidos tras una época de excesos y, después, incorporarla de vez en cuando a tu dieta.

Para que resulte más saciante, tómalo bien calentito, a sorbos pequeños y disfrutando de su sabor. Así conseguirás alargar el proceso y tu sensación de hambre irá desapareciendo poco a poco. 

Si quieres que realmente cumpla su función depurativa, no olvides retirar la verdura y reservarla para otra comida. Otra opción es utilizar el caldo para preparar una sopa ligera, cargada de fibra y minerales. En este caso, deja los tropezones de verdura y añade un poquito de pasta. ¡Será perfecta como primer plato para cualquier comida!

No tomes siempre los mismos caldos depurativos

Debes ser constante con los caldos si quieres alcanzar tu objetivo. Para ello es fundamental que no todos los días tomes el mismo. Cambia de sabores. Si siempre te llevas lo mismo a la boca, corres el riesgo de aburrirte y mandar al traste los buenos propósitos. Te proponemos varias recetas de caldos depurativos para que vayas alternándolas.

  • Un consejo. Para preparar un caldo cargado de propiedades nutritivas y gustativas, el agua del que se parta tiene que estar bien fría. Llena la olla o la cazuela en la que vayas a prepararlo de agua fría, añade la verdura y ponla al fuego. Este sencillo truco te ayudará a extraer todo su sabor y aprovechar sus nutrientes. ¿Por qué? Por dos motivos:
  1. Cuanto más tiempo cuece un alimento, más sabor recoge el plato
  2. Si ponemos los ingredientes en agua fría se absorberán más nutrientes porque estará más tiempo cocinándose.
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Caldo depurativo clásico

Caldo depurativo clásico

Si te gustan los caldos simples, que no estén insípidos pero que tampoco sean demasiado sabrosos, lo ideal es apostar por un caldo básico. ¡Es sencillísimo!

Ingredientes:

  • ½ calabaza
  • 1 cebolla
  • 3 puerros
  • 2 ramas de apio

Preparación:

  1. Parte la cebolla en taquitos y sofríe en una sartén con un chorro de aceite de oliva.
  2. Lava el resto de las verduras, trocéalas y échalas en una olla. Añade el sofrito.
  3. Deja cocer durante aproximadamente 20 minutos. Después, abre la olla, comprueba que ha quedado un caldo con verduras blanditas.
  4. Cuélalo si vas a tomarlo como caldo. También puedes disfrutarlo como sopa, comiéndolo tal cual o machacando las verduras con una cuchara de madera. En este caso, deben quedar trocitos irregulares, no un puré.
  • Más sabor sin calorías. Es fundamental que prescindas de la sal (o eches muy poquita) si quieres que tus caldos cumplan adecuadamente su función depurativa. Si te gustan las sopas sabrosas, añade especias o hierbas aromáticas al final de la cocción. Son los mejores sustitutos de la sal que existen y no aportan calorías. Laurel, perejil, tomillo, albahaca, orégano, laurel, romero, cilantro, pimienta, nuez moscada, curry… Hay infinidad de opciones con las que puedes potenciar el sabor de este plato, reduciendo el consumo de sal.

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Caldo de verduras con manzana

Caldo de verduras con manzana

Quizás no se te había ocurrido incorporar manzana a tus caldos. ¡Es una gran idea! Aporta un extraordinario sabor y añade a las sopas propiedades muy interesantes. Es un gran aliado contra la retención de líquidos y un poderoso antioxidante. ¡Este caldo te encantará!

Ingredientes:

  • ½ diente de ajo
  • 3 cebollas medianas
  • 1 rama de apio
  • 2 zanahorias
  • ½ manzana
  • 1 l de agua

Preparación:

  1. Hierve el agua con los ingredientes a trocitos durante una hora a fuego lento, sin aceite ni sal. 
  2. Deja reposar durante unos minutos.
  3. Para terminar, puedes optar por colar el caldo y tomarlo a modo de consomé o con algunos tropezones, como un plato más contundente. 
  • Ojo con los tiempos de cocción. Si quieres que el caldo quede en su punto, asegúrate de no pasarte de tiempo al cocer las verduras. Es preferible que te quedes corta a que te pases, ya que las verduras pueden quedar demasiado blandas y perder parte de su sabor.

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Sopa miso con setas

Sopa miso con setas

No es un caldo depurativo como tal, pero esta sopa típica de la gastronomía nipona cuenta con un montón de propiedades para la salud y es muy ligera. ¡Es perfecta para incluir en la dieta cuando quieres adelgazar algunos kilos! Entre otras cosas, detoxifica, previene enfermedades cardiovasculares, reduce la incidencia de alergias, atenúa los síntomas de la menopausia, previene la hipertensión, protege contra infecciones, es una buena fuente de fibra y proteínas, etc. Los japoneses consideran al miso uno de los mejores alimentos que se pueden consumir para mantenerse sano. Dicen que es uno de los secretos de su longevidad. Ellos la toman incluso para desayunar.

Ingredientes:

  • ½ cebolla
  • ¼ de puerro
  • 1 puñado de setas (variadas o de una sola clase)
  • 1 cucharada de postre colmada de miso
  • Sal y pimienta

Preparación:

  1. Corta en juliana las verduras y agrégalas a una cazuela con un chorrito de aceite de oliva. Póchalas a fuego lento sin dejar de remover.
  2. Limpia bien las setas, córtalas en tiras y échales una pizca de sal y déjalas reposar durante 4 o 5 minutos para que suelten el agua. Transcurrido este tiempo, añade las tiras a la cazuela.
  3. Echa especias al gusto y cubre todos los ingredientes con agua. Llévala a ebullición y deja hervir durante 5 minutos a fuego lento.
  4. Para terminar, apaga el fuego y añade la pasta de miso. Revuelve bien hasta que se deshaga en el agua.
  • Mucho sabor con pocos ingredientes. Además de tener muy pocas calorías, las setas son un extraordinario recurso para preparar caldos y cremas con pocos ingredientes, ya que aportan muchísimo sabor.

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Caldo de jengibre

Caldo de jengibre

Un estudio de la Universidad de Agricultura de China sostiene que el jengibre acelera el metabolismo y, por tanto, ayuda a perder peso. Además, a esta raíz también se le atribuyen otras propiedades muy interesantes para cualquier plan détox y de adelgazamiento: reduce el apetito, tiene efecto quemagrasa y reduce los gases y la hinchazón (entre otras cosas).

Tomar un caldo preparado con este ingrediente puede ser una herramienta perfecta para depurarte y despedir a los kilos que te sobran.

Ingredientes:

  • 1 puerro
  • 1 patata
  • 1/2 cebolla
  • 2 zanahorias
  • 1 hoja de acelga
  • ½ cabeza de ajo
  • Apio
  • Jengibre (raíz)
  • Laurel

Preparación:

  1. Calienta un buen chorro de aceite de oliva en una olla grande.
  2. Pela las verduras (salvo el apio y la acelga), córtalas en tacos de unos 3 centímetros, añádelos y dale unas vueltas a fuego medio.
  3. Limpia el apio y córtalo en trozos de unos 8 centímetros. Añádelos también a la olla y vuelve a remover durante unos minutos. 
  4. Añade agua hasta casi el borde y sube el fuego al máximo.
  5. Añade la acelga, el laurel y el trocito de jengibre y espera a que hierva.
  6. Bájalo otra vez a fuego medio alto y deja cocer durante 45-60 minutos.
  7. Retira las verduras, cuela el caldo… ¡Y ya está listo tu caldo depurativo a base de jengibre!
  • Ni se te ocurra tirar la verdura tras la cocción. Ponlas en una fuente y échales un poquito de aceite y de sal. Son saludables y están buenísimas.

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Caldo de zanahorias con naranja

Caldo de zanahorias con naranja

Si te gustan los sabores dulces, este es tu caldo. La combinación de zanahorias y naranja resulta exótica y súper apetecible y se puede tomar fría y caliente.¡Tú eliges!

Ingredientes

  • Zumo de 2 naranjas
  • 1 diente de ajo
  • ½ cucharada de jengibre en polvo
  • 1 l de agua
  • Sal

Preparación:

  1. Pon a calentar una olla con un chorrito de aceite de oliva.
  2. Corta las zanahorias en rodajas finas, pela el ajo y pártelo por la mitad y añádelos a la olla junto al jengibre.
  3. Añade el agua y el zumo de naranja (colado) y deja que hierva a fuego medio durante media hora.
  4. Retira la olla del fuego y cuela el caldo. Si prefieres conseguir una sopa suave y sin grumos, pasa todo por la batidora.
  • Un extra détox. Añadiendo naranja a tus caldos ayudarás a tu cuerpo a eliminar sustancias que no necesita. Además de sus propiedades antioxidantes de sobra conocidas, la naranja tiene propiedades depurativas y favorece el buen funcionamiento sistema digestivo por su contenido en magnesio y minerales. 

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Caldo de apio, alcachofa y zanahoria

Caldo de apio, alcachofa y zanahoria

Un trío infalible para depurar el organismo: la alcachofa, el apio y la zanahoria. Estas tres verduras son unas excelentes aliadas para eliminar líquidos, combatir el estreñimiento y facilitar las digestiones. ¡Juntas te ayudarán a conseguir tu objetivo!

Ingredientes

  • 350 gramos de alcachofa
  •  170 gramos de apio
  •  75 mililitros de jugo de limón 
  • 145 gramos de zanahoria
  •  Sal
  •  Pimienta negra

Preparación: 

  1. Lava, pela y trocea todas las verduras y agrégalas a una olla con 3 litros de agua. Una vez que empiece a hervir, déjalas a fuego medio durante 25 minutos aproximadamente. 
  2. Deja reposar el caldo hasta que esté frío y añade el jugo del limón.
  3. Cuela las verduras y resérvalas para un puré. 
  4. Salpimenta y guarda el caldo en un recipiente para ir tomando antes de las comidas y/o las cenas. 

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