Como cada lunes, los hornos se convierten en los protagonistas del 'prime time' en Televisión Española. Y es que desde que 'Bake Off: Famosos al horno' aterrizó en la parrilla de La 1, el formato de repostería con caras conocidas no ha dejado de dar alegrías a la corporación. No es de extrañar que la audiencia esté quedando encantada con una cantera de VIPS que, desde el principio, no dejaron a nadie indiferente. Una ristra de personajes tan variopintos que van desde profesionales del deporte como Patxi Salinas o cantantes como Blas Cantó hasta colaboradoras de televisión tan célebres como Alba Carrillo o Terelu Campos.

También alguna que otra 'celebrity' que nunca se había atrevido a formar parte de un espacio similar, véase el caso de Ana Boyer. Esta está siendo la primera aventura de la más pequeña de los hijos de Isabel Preysler dentro de la pequeña pantalla y la expectativa no era poca. Expectativa cumplida, pues no solo se está consagrando la mujer de Fernando Verdasco como toda una de las mejores pasteleras de la carpa. También está dejando a todo el mundo impresionado con las anécdotas de su vida privada que nunca antes había desvelado. De su tiempo en familia dentro de un clan tan mediático hasta una enfermedad que la llevó a quedar ingresada en un hospital en la otra punta del mundo.

La enfermedad de Ana Boyer que truncó un viaje de ensueño

Fue durante la octava entrega del programa cuando los televidentes fueron partícipes de esta historia que muchos desconocían sobre su pasado. Como suele suceder en el devenir de la preparación de las elaboraciones, Paula Vázquez hacía su habitual ronda de charlas con los participantes que aún quedan en la competencia. Todo con el propósito de conocer de primera mano sus particularidades más profundas sobre aspectos relacionados con la prueba.

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En este caso, al tratarse de un reto en el que se les planteaba cocinar un postre que evocase algún viaje, la temática estaba bastante clara. Más allá de conseguir un sabor tan delicado como para hacer que el jurado viviese también un 'viaje simbólico' durante la degustación, la idea era saber algo sobre los viajes más importantes de la vida de los concursantes. En el caso de Ana Boyer, la 'socialité' lo tuvo claro.

"Me ha gustado mucho viajar a Australia y estuve con mis padres en la Polinesia francesa", contaba la hermana de Tamara Falcó. Sin embargo, la experiencia de descubrir las maravillas de lugares tan alejados de casa allá por el 2004 quedó ciertamente empañada por un problema de salud. "En el último día tuve apendicitis, entonces se me estropeó un poco el viaje, pero fue de mis viajes favoritos", confesaba. Un revés que, por aquel entonces, ya se hizo público en algunos medios de comunicación, que desvelaron la angustiosa situación a la que la repostera amateur tuvo que hacer frente.

Ana Boyer en 'Bake Off'
RTVE

 

De acuerdo con la información publicada, los primeros síntomas la llevaron a visitar al médico del hotel de la isla Bora-Bora en el que ella, Isabel Preysler, Miguel Boyer y su hermana Tamara, se estaban alojando. Fue entonces cuando los facultativos se dieron cuenta de la gravedad de la dolencia y la trasladaron en helicóptero hasta Papeete, capital de Tahití, donde fue intervenida de urgencia. Una operación exitosa de la que, por suerte, se pudo recuperar relativamente rápido para regresar a Madrid lo antes posible.