A mediados del mes de marzo, Rose Hanbury se veía obligada a pronunciarse -a través de sus abogados- después de que los rumores de su presunto affaire con el príncipe Guillermo volvieran a tomar fuerza. La marquesa de Cholmondeley aseguró que "era totalmente falso". Desde entonces, Hanbury ha estado alejada del foco hasta la semana pasada, cuando sus últimos movimientos lograban despertar todo tipo de especulaciones. Rose fue vista en su encuentro con la reina Camila en la clausura de las Badminton Horse Trials. También acudió a la ceremonia de la Orden del Imperio Británico, en la Catedral de Pablo de Londres. Ahora, los medios comienzan a señalar lo que escondería el nuevo comportamiento de Rose Hanbury, ya que, en muy poco tiempo, la supuesta amante de Guillermo ha estado acercándose poco a poco a la Corona Británica. Sin duda, la pesadilla de Kate Middleton, que continúa inmersa en su tratamiento contra el cáncer, vuelve a entrar en escena. Algunos periódicos como 'The List' apuntan incluso a que la marquesa de Cholmondeley tendría todo un plan para "usurpar el lugar de la princesa de Gales". 

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ROSE HANBURY, SUPUESTA AMANTE DE GUILLERMO, VUELVE A LA CARGA

El tema de la presunta infidelidad entre Rose Hanbury y Guillermo lleva acaparando titulares en los medios, tanto dentro como fuera del país, desde el pasado 2019. Aunque parecía que la marquesa había logrado acallar toda esta rumorología cuando se conoció que había tomado medidas legales y emitió un comunicado donde lo desmentía todo, lo cierto es que, durante la semana pasada, las cosas cambiaban. El pasado miércoles, 15 de mayo, Rose Hanbury hacía una doble reaparición, donde se mostraba más cerca que nunca de la Familia Real británica.

Primer de todo, se encontró con la reina Camila. Rose fue fotografiada por las cámaras haciendo una reverencia a la monarca, donde, además, lució un cambiado look con un peinado rizado. Por otro lado, hubo un detalle de lo más significativo en su estilismo. Y es que Rose llevaba un sombrero de la firma Lock Hatters; una de las favoritas de Middleton y que, además, se parecía mucho a uno que habíamos visto con anterioridad a la princesa de Gales. "El sombrero de Hanbury también tocó la fibra sensible, ya que parecía idéntico a un sombrero usado anteriormente por Kate", deslizaban desde el portal 'The List'.

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Fue un encuentro breve, pero ambas se mostraron de lo más cómplices y tuvieron tiempo para charlar. Ese mismo día, por la tarde, la marquesa acudió junto a su esposo, David Cholmondeley, a la majestuosa ceremonia de la Orden del Imperio Británico -en la Catedral de Pablo de Londres-, donde su hijo jugaba un importante papel. Lord Oliver Cholmondeley fue el paje y el encargado del dobladillo de la túnica escarlata del monarca inglés. Hasta aquí, todo bien, podríamos pensar que Rose acudió solo para apoyar a su hijo en un momento tan especial, aunque las hipótesis que manejan los medios británicos van por otros derroteros. Rose Hanbury estaría aprovechando para estar cada vez más cerca de la Corona y ser vista en este tipo de eventos. Una estrategia que estaría llevando a cabo mientras Kate Middleton sigue alejada de sus obligaciones reales.

Sin embargo, al margen de esta idea que sostienen medios como 'The List', lo cierto es que los marqueses de Cholmondele ya han estado con anterioridad en otros eventos de la Familia Real británica, como, por ejemplo, en la coronación del rey Carlos III, en mayo de 2023. En ese momento, una persona muy cercana al matrimonio salió en su defensa y aseguró que la relación entre Rose con los príncipes de Gales venía de lejos.  "Nunca ha habido enemistad entre Kate y Rose. La familia son antiguos aliados de la Corona", aseguró esta fuente a 'Daily Beast' en 2023.

EL SILENCIO SIGUE IMPERANDO DESDE el Palacio de Kensington

Ante todos estas polémicas, la Casa Real británica tiene una filosofía muy contundente que impuso hace décadas la difunta Isabel II: "Never complain, never explain", que se basa en nunca dar explicaciones ante situaciones comprometidas y esperar que la todo el aluvión mediático desaparezca. Este asunto de la supuesta infidelidad llegó a ser muy desmedido en los medios de comunicación; sin embargo, la Familia Real nunca rompió su silencio y no se han llegado a pronunciarse jamás. A su vez, la marquesa de Cholmondeley mantiene que quiere seguir con su vida tranquila e intenta por todos los medios que su nombre no se vea salpicado con la presunta infidelidad con Guillermo, a pesar de que los medios británicos apuntan en otra dirección. Según llegó a manifestar, ella quiere seguir con su vida tranquila, donde sus mayores prioridades son su marido y sus tres hijos. El matrimonio lleva casado desde el año 2003, gracias a su enlace, ella consiguió el título de marquesa de Cholmondeley. Fruto de su matrimonio llegaron al mundo sus tres hijos; dos mellizos de 15 años, Alexander, conde de Rocksavage, y Oliver, Lord Cholmondeley, y la pequeña Lady Iris, de 8.