Ya sea porque tienes un gasto enorme en perspectiva, porque quieres cubrirte las espaldas por si te falla el trabajo o simplemente para mejorar tu salud financiera, si quieres ahorrar con éxito deberás tener en cuenta varios aspectos. A partir de ahí y según tus ingresos, y otras circunstancias determinantes, podrás calcular cuánto deberías ahorrar al mes.

Cómo empezar a ahorrar

El primero de los aspectos que debes tener en cuenta para ahorrar es conocer tu situación financiera real, tus ingresos y tus gastos. Puedes tener una nómina muy atractiva, pero si tus gastos son enormes al final no podrás ahorrar lo que te interesa.

A modo de orientación, y para que te puedas hacer una idea antes de calcular los tuyos, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) el gasto (no renta) medio por persona en España son 11.780€ (aquí encontrarás una infografía muy útil con la distribución porcentual del gasto). Por su parte, el gasto medio por hogar alcanza los 29.244€.

  • El ahorro debe ser un porcentaje del resultado de la diferencia entre ingresos y gastos. Olvídate de hacerlo de cabeza.
  • Lo mejor es tomar papel y boli y dedicar un rato a distribuir en dos columnas las cantidades correspondientes al dinero que entra y al que sale.
  • También deberás contar con aquellos cargos anuales que suelen olvidarse al contabilizar, pero que ahí están, como son los seguros del coche o del hogar.
  • Una vez conozcas tu margen para el ahorro, la pregunta clave a plantearte es cuánto ahorrar al mes para poder cumplir el objetivo de ahorro, pero garantizando también liquidez para imprevistos.

Ahorrar de diferentes maneras

Existen varios tipos de ahorro con objetivos distintos. Así, podemos hablar de algo concreto como un viaje, un imprevisto en forma de avería del coche, un proyecto como pueden ser los estudios de los hijos o, más a largo plazo, la propia jubilación.

  • En Internet encontrarás muchas fórmulas para ahorrar en un año distintas cantidades de dinero. En la mayoría no influye tanto el volumen de ingresos sino tu constancia y pericia. Indudablemente, conocer trucos para reducir gastos siempre va a ayudar.
  • Por ejemplo, si te comprometes a meter 10€ en una hucha todos los domingos durante un año, te encontrarás con más de 500€ apenas sin darte cuenta. Puedes destinarlos a tus vacaciones de verano o a los libros de texto del próximo curso, por ejemplo.
  • Sin embargo, para objetivos a largo plazo como la universidad o la jubilación es mejor apartar una cantidad concreta mensual en una cuenta bancaria que te dé cierta rentabilidad.

Ahorrar si tienes hipoteca o alquiler

Otro de los aspectos a tener en cuenta a la hora de determinar cuánto ahorrar al mes, es si tienes hipoteca o vives de alquiler. Depende mucho de la cultura de cada país, y en España suele tenderse a la hipoteca. De ahí, que no sea bueno compararse con el ahorro de otros países que son más alquiladores.

  • Si tienes hipoteca con un poco que ahorres es suficiente, porque el ahorro es el ladrillo. Por otro lado, si vives de alquiler el ahorro debería ser un 10% mayor sobre los ingresos.
  • Lo ideal sería reducir hipotecas en pro de mayor ahorro líquido que podrías utilizar en caso de necesidad.

¿Cuánto hay que ahorrar al mes? Las cifras

Para saber cuánto ahorrar al mes es preciso distinguir entre si eres autónoma o trabajadora fija por cuenta ajena en gran empresa o empresa pública.

  • Si eres autónoma tienes que ahorrar mucho más porque no acumulas antigüedad, finiquito ni indemnización (que también es ahorro o patrimonio) y los ingresos son más irregulares e inciertos.
  • Si te estás planteando cambiar de trabajo voluntariamente por más sueldo, también tienes que saber que estás sacrificando el ahorro acumulado en días por año trabajado que tienes por ley.
  • Lo ideal sería ahorrar un 30% sobre los ingresos de la siguiente manera: 10% para proyectos o gastos a corto plazo, 10% a medio plazo y 10% a largo plazo.
  • Como hemos explicado más arriba, en muchos hogares ya se ahorra un 20-30% aproximadamente con la hipoteca, lo que hace que no haya o se reduzca la capacidad de ahorro a corto y a medio plazo.