¿Es posible?

Cómo hacer la limpieza de casa semanal en solo 45 minutos

¡Horror! Se te ha ha echado el tiempo encima (o ha sucedido algo imprevisto) y tienes menos de una hora para hacer la limpieza de casa semanal. No problem. Te damos las claves y los pasos para hacerlo a toda velocidad.

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Escrito por:

Maria Guasch

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No nos engañemos, si hace una eternidad que no has limpiado ni ordenado la casa, en 45 minutos no vas a hacer milagros... Pero con estos trucos es posible hacerle un lavado de cara a tu hogar (más o menos decente), que dé el pego y te salve en situaciones de emergencia: falta de tiempo para limpiar por exceso de trabajo, celebraciones o eventos inesperados, invitados a punto de llegar con los que no contabas...

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Reglas de oro para hacer la limpieza en un plis plas

  1. Observar. Que no cunda el pánico. Lo primero que tienes que hacer cuando te entra el agobio porque has de limpiar la casa a toda máquina, no es ponerte a limpiar a saco. Primero, trata de calmarte, toma distancia del asunto mentalmente, y observa el cuadro entero para detectar lo esencial y los puntos negros del conjunto.
  2. Priorizar. Tras la observación, toca decidir cuáles de estos puntos negros son prioritarios o imprescindible atacar, y si es factible hacerlo (a veces, es súper necesario, pero no da tiempo por más que nos pese). Aunque odies el polvo, por ejemplo, cuando tienes poco tiempo, no es el momento de ponerte a quitarlo de la cristalería o de detrás de los muebles. Déjalo para cuando hagas una limpieza a fondo.
  3. Planificar. Una vez decidido lo que es prioritario (o factible), ponte manos a la obra siguiendo el orden que hayas establecido y sin pararte a pensar (en teoría, ya lo tienes que haber hecho antes). Se trata de ir a piñón, sin pausa y sin perder el tiempo con dudas que ya tienen que estar resueltas.
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Qué orden seguir a la hora de limpiar la casa rápidamente

El orden más correcto y eficaz es siempre de arriba a abajo. De lo contrario, ensucias lo que ya has limpiado y tienes que volverlo a hacer (uno de los errores de limpieza más habituales además de una pérdida de tiempo del que no dispones).

¿Y por estancias o por tareas?

Aunque en la limpieza clásica se limpia por estancias, yo personalmente cuando no tengo tiempo me decanto por hacerlo siguiendo un orden que responde a las tareas. Y es que me resulta más rápido y resolutivo hacerlo todo agrupado que repetir las mismas tareas en cada espacio o habitación.

  • Recoger. Me pongo en plan Marie Kondo (la gurú de La magia del ordeny el reality de Netflix) y recojo todo lo que hay por en medio por categorías. Los zapatos y la ropa que hay desperdigada por toda la casa la llevo a la ropa sucia o la guardo en el armario. Los vasos, tazas y hasta platos que se han quedado por el salón, el estudio o el dormitorio los llevo a la cocina y los dejo en remojo (para que se vayan ablandando). Y agrupo el papeleo y otros OHNIS (objetos hogareños no identificados) en un lugar donde no molesten y pueda clasificarlos en otro momento que sí tenga tiempo.
  • Ablandar. En segundo lugar, dejo que los limpiadores actúen. Pongo desinfectante en la taza del inodoro y rocío el seno del lavamanos y el vaso de la ducha o la bañera, para que vayan haciendo su efecto. Y hago lo mismo con los fogones de la cocina.
  • Estirar y recolocar. Estiro la ropa de cama (algo tan sencillo como estirar las sábanas hace que un dormitorio parezca ordenado o desordenado) y achucho y recoloco bien los cojines de la cama, el sofá y otros asientos (se produce el mismo efecto mágico que al estirar las sábanas).
  • Aspirar o barrer. Luego, paso de punta a punta de la casa el aspirador o la escoba (esta última es menos eficaz que el aspirador pero mucho más rápida para limpiezas superficiales). Primero barro porque es donde se acumula más suciedad y, como levanta el polvo, quito este después siguiendo la norma de arriba a abajo. Pero en limpiezas a toda prisa como esta, no quito el polvo. Lo dejo para cuando tengo más tiempo o como mucho, después de barrer, paso un plumero a toda velocidad sin mover los objetos. El truco para que no veas el polvo es no pasar los dedos por las superficies ni mover los objetos. Sí, sí. Ojos que no ven, suciedad que no se siente (ya lo harás bien cuando tengas el tiempo suficiente).
  • Baño. Con el cepillo del inodoro friego el interior de la taza. Paso un paño limpio por el lavamanos y la ducha para recoger el limpiador que había dejado actuando, y los seco a toda velocidad con una toalla grande que luego pongo a lavar. Así se hace súper rápido.
  • Cocina. Friego los platos, desinfecto el fregadero (uno de los lugares más sucios de la casa aunque no lo parezca), paso un paño por los fogones y los seco con otro limpio. Recuerda que nunca hay que limpiar con los mismos trapos las distintas estancias para que no proliferen los gérmenes.
  • Fregar. Por último, friego todo el suelo de estancia en estancia, dejando el baño y la cocina para el final, que son las estancias más 'sucias', y cambiando el agua tras cada habitación para no llevar la suciedad de un lado a otro.

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