¡fuera agobios!

Esta es la mascarilla que menos calor y sensación de ahogo da

Llevar puesta la mascarilla durante periodos largos de tiempo puede producir una sensación de falta de aire que, a pesar de ser subjetiva, resulta muy agobiante. Este efecto se intensifica con las altas temperaturas. Hablamos con un experto para que nos aconseje la mejor mascarilla para huir del calor y de la angustia.

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Escrito por:

Esther G. Valero

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mascarillas que menos agobian

Las mascarillas han llegado para quedarse... ¡Nos va a acompañar una larga temporada! La obligatoriedad de llevarlas puestas en espacios cerrados y al aire libre, cuando no podamos respetar la distancia de seguridad de dos metros marcada por las autoridades sanitarias, nos hace convivir con ella más de lo que nos gustaría. Hay quien ha aprovechado la situación para crear tendencia luciendo mascarillas de diseños originales, pero la inmensa mayoría vivimos el “momento mascarilla” con cierta angustia. Y con la llegada del calor es aún peor… La sensación de ahogo es bastante frecuente, a pesar de que los expertos apuntan que suele tratarse de un efecto psicológico. ¿A ti también te ocurre? El doctor Joaquín Lamela López, especialista en Neumología y Neumología infantil en Ourense y miembro de Top Doctors, nos ayuda a escoger una mascarilla que nos proteja produciéndonos el menor malestar posible.

Las mascarillas, por orden de protección

Según el experto, esta es la clasificación de las mascarillas según el grado de protección que ofrecen.

  1. La N95 o FFP2. Es la mascarilla más reconocible y eficaz. Su nombre significa que puede bloquear al menos un 95 por ciento de las partículas diminutas más difíciles de capturar: 0,3 micras. Para hacernos a la idea, el pelo promedio humano mide entre 70 y 100 micras de ancho. Las FFP3 llegarían a bloquear el 98%, que son las que utiliza el personal sanitario para atender a los pacientes con sospecha de COVID-19”.
  2. Mascarillas higiénicas. Estas pueden ser no utilizables (protección igual o superior al 95%) o reutilizables (protección igual o superior al 90%). En la reutilizables el fabricante indicará el número máximo de lavados. A partir de ahí, no se garantiza la eficacia de la mascarilla.
  3. Las mascarillas quirúrgicas. Tienen varias presentaciones y son menos efectivas que las N95: algunas filtran entre un 60 y un 80% de partículas pequeñas en las condiciones presentes en un laboratorio. Cuando se usan de manera adecuada, pueden servir para evitar la propagación del coronavirus al atrapar las gotículas que se expulsan al toser o estornudar.
  4. Mascarillas de tela. Debido a la escasez de mascarillas quirúrgicas, muchas personas han recurrido a hacer la suya o a comprarlas de tela. Según el tejido y el proceso de fabricación, una mascarilla casera a veces puede proteger igual que una versión quirúrgica. Y cualquier tipo de cobertura en el rostro es mejor que nada.

¿Qué mascarillas agobian menos?

Muchas personas aseguran que les falta el aire cuando se cubren la cara con la mascarilla. Esta sensación de ahogo suele intensificarse con las altas temperaturas. Esta prenda de barrera da mucho calor y suele aumentar la sudoración, que resulta muy molesta y podría llegar a deteriorarla. “Las mascarillas quirúrgicas y las de tela son las más cómodas y las que menos agobian. Las higiénicas y las N95 suelen resultar más incómodas” –afirma el doctor- “No tengo constancia de ningún estudio acerca de si el sudor elimina la protección de la mascarilla y en qué grado podría deteriorarla. En cualquier caso, si la sudoración es excesiva, habrá que apartarse a un lugar en el que no exista riesgo de contagio, retirarla para ventilarla y secar el sudor antes de volver a colocarla. Y, si se ha deteriorado en exceso, sustituirla por otra aunque no haya pasado el tiempo establecido de utilización“.

Mascarilla: Cómo reducir la angustia y el calor

No nos queda más remedio que acostumbrarnos a este nuevo complemento si queremos permanecer a salvo del coronavirus y de las sanciones que nos podemos encontrar por no llevarlas puestas en las situaciones establecidas. Además de evitar salir de casa en las horas de más calor, según el experto, el único modo de aliviar la angustia es ponernos en un lugar seguro y retirarla de la cara durante un tiempo prudencial: “La mascarilla puede molestarnos. Es normal que prefiramos respirar sin tener nada que nos tape la nariz y la boca. La sensación de ahogo es subjetiva en una persona sana. Si mantienes la distancia pautada de dos metros con otras personas, puedes retirarla, siempre sacando las gomas o lazos de las orejas sin tocar la mascarilla”, advierte el doctor Lamela López.

Las mascarillas caseras, ¿funcionan o no funcionan?

Hay muchos tutoriales que explican cómo hacer una mascarilla paso a paso. La pregunta es: ¿realmente protegen? “En internet están circulando varios diseños y patrones para hacer mascarillas de algodón. Mejor que al menos tenga dos capas de material, cubra la parte superior de la nariz y la parte inferior de la barbilla, y tenga cintas de ajuste. Se pueden usar materiales como una camiseta hecha con un alto contenido de algodón, franela o un trapo de cocina de tejido apretado. El material que tenga el mayor número de hilos -lo cual permite que se filtre muy poca luz- probablemente será el que ofrezca la mejor protección. Pueden llegar a proteger igual que una quirúrgica. El fabricante deberá indicar como lavarlas y cada cuánto tiempo. Y es importante que la gente sepa que, si no han pasado controles sanitarios, no se puede garantizar su eficacia”, concluye el experto.

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