y te divierten

Actividades que puedes hacer para distraerte y no acabar dándote un atracón

¿No eres capaz de quitarte la comida de la cabeza? ¿Ya no sabes qué hacer para ahuyentar ese deseo irrefrenable de llevarte algo a la boca? Estas prácticas te ayudarán a distraer el hambre.

Actualizado a

Escrito por:

Esther G. Valero

Actualizado a

actividades para distraerte del hambre

Si la comida ronda tu cabeza las 24 horas del día puedes terminar teniendo un problema. Quizás seas capaz de controlar estos pensamientos de modo que tus hábitos no se vean demasiado alterados, pero podría convertirse en una obsesión. No puedes permitir que tu vida gire en torno a la comida.

¿Por qué no puedes quitarte la comida de la cabeza?

Las razones que pueden estar llevando a tu organismo y tu mente a pensar en comer a todas horas pueden tener su origen en factores fisiológicos o emocionales.

Entre las causas fisiológicas más frecuentes destacan los desajustes hormonales. Hormonas como la insulina, leptina, glucagón y cortisol ponen en marcha una serie de mecanismos que pueden activar o desactivar tu hambre.

La dieta y el estilo de vida que llevas también pueden ser responsables de estos pensamientos. Por ejemplo, está demostrado científicamente que si tu alimentación está basada en azúcares y productos refinados, tendrás mucho más apetito que si elaboras tus platos con productos naturales de temporada.  

En el otro lado nos encontramos con las causas emocionales. El estrés, la ansiedad, el miedo, la angustia, la soledad, una intensa vida social… pueden desatar en ti un apetito voraz. En este caso no existe una sensación de hambre real, sino que se trata de llenar esos vacíos emocionales con el placer que proporciona la comida.

Ideas para distraer al hambre

Sea cuál sea el motivo por el que la comida no se marcha de tu mente, tienes que llegar a la raíz del problema. Mientras tanto, te enseñamos algunas técnicas agradables para distraer el hambre. ¡Mándala a paseo!

1 / 7
Colorea mandalas

Colorea mandalas

El estrés y el hambre suelen ir de la mano. Cuando nos sentimos muy agobiados, nuestro organismo libera cortisol, una sustancia que suele eliminar el estrés y favorece el hambre continua.

Pintar mandalas es una terapia relajante, muy eficaz para gestionar la ansiedad y el estrés. Cada vez más gente se engancha a esta afición, porque te vacía la mente. Te ayuda a no pensar en nada, ni siquiera en la comida.

1 / 7

Échate a dormir

Échate a dormir

Dormir influye más de lo que piensas en tu apetito. Como dice el refrán, si no duermes lo suficiente, se te juntarán el hambre con las ganas de comer... ¿Sabes por qué? Cuando no duermes las 8 horas reglamentarias, tus niveles de cortisol pueden dispararse y te harán tener hambre a todas horas. Es fundamental que cuides tus rutinas de sueño igual que cuidas las demás parcelas de tu vida. Un descanso reparador y unos hábitos de vida saludables te ayudarán a disminuir la ansiedad y mejorarán considerablemente tu relación con la comida

Si tienes problemas para conciliar el sueño, pon en práctica este truco para dormirte en 1 minuto

2 / 7

Ponte una mascarilla

Ponte una mascarilla

Mantener tu cabeza distraída con alguna actividad que te guste es un método bastante efectivo para olvidarte de la comida. ¿Por qué no inviertes algo de tiempo en tus cuidados de belleza? Disfrutar de un momento beauty puede hacerte sentir bien y llenar cualquier vacío emocional. El “momento mascarilla” es perfecto para conseguirlo. ¿Por qué? Porque cuando te pones un potingue en la cara, además de dejarte una piel estupenda, te resulta muy difícil llevarte nada a la boca. Durante los 20 minutos que lleves puesta la mascarilla, la comida ni se te pasará por la cabeza.

Puedes preparar una mascarilla casera o apostar por alguna específica para tu tipo de piel que ya esté en el mercado. Tienes un montón de opciones. ¡Haz la prueba!  

 

3 / 7

Cógele el gusto a las manualidades

Cógele el gusto a las manualidades

Cualquier afición que mantenga tus manos ocupadas (con cualquier cosa que no sea comida, claro) te va a despejar la mente...  Y, lo más importante... ¡te mantendrá apartada de la despensa o la nevera!. Hacer manualidades es una de esas habilidades que harán . 

Por otra parte, los trabajos manuales hacen que trabajes tu creatividad. Esto no solo te ayudará a crear detalles preciosos, sino que también te vendrá bien para buscar estrategias divertidas y originales a la hora de huir de tus pensamientos. Encontrarás herramientas para dejar de pensar continuamente en tomarte un snack (generalmente poco saludable).

4 / 7

Aficiónate al mindfulness

Aficiónate al mindfulness

Dos de los motivos que te llevan a comer compulsivamente o no quitarte el tema de la cabeza son la ansiedad y el estrés. Para combatirlos es bueno practicar mindfulness. Esta técnica de relajación centrada en la atención plena es muy efectiva. Requiere tiempo y entrenamiento, pero si eres constante conseguirás relajarte y tomar conciencia contigo mismo y con tu entorno. Te servirá para afrontar las comidas con calma. Te ayudará a disfrutar de cualquier bocado y de muchas otras parcelas de tu vida. 

5 / 7

Practica ejercicio

Practica ejercicio

Numerosos expertos apuntan a que el ejercicio físico, combinado con una dieta equilibrada y saciante, reduce en un 60% la ansiedad que genera la comida. Además, diferentes estudios (el más reciente realizado por la Universidad de Loughborough, en Reino Unido) sostienen que el ejercicio aeróbico es mejor para suprimir el apetito que el anaeróbico. Esto se debe a que fomentan la liberación de la proteína que se encuentra involucrada en el metabolismo humano.

Así que, ya lo sabes, busca hueco en tu agenda para practicar algo de cardio dos o tres veces a la semana. Y, como bien recomienda nuestra colaboradora Patry Jordan, combínalo con alguna rutina deportiva de fuerza para que el entrenamiento sea más completo y efectivo. Así no solo eliminarás la sensación de hambre, sino que te pondrás en forma.

6 / 7

Llena la bañera

Llena la bañera

Los autocuidados son otra de las técnicas que recomiendan muchos expertos para paliar el hambre emocional. En ocasiones pensamos o recurrimos a la comida para rellenar alguna carencia afectiva. Comer nos proporciona placer y consigue hacernos olvidar momentáneamente dicha carencia, pero no ataja el problema. Lo mejor es que comiences a buscar espacios para ti misma, para mimarte y hacerte sentir especial. Convierte el momento del baño en un ritual de belleza y bienestar. Llena la bañera, haz espuma, echa sales aromáticas, ponte tu música favorita... Te relajarás, te sentirás mejor y no habrá alimento que se interponga en tu camino. 

 

7 / 7

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de Clara?