Quiero iniciarme en la meditación

Me gustaría empezar a meditar o probar eso que llaman mindfulness, pero no sé exactamente en qué cosiste ni si funcionan. ¿Qué opinas?

Por Elsa Jiménez | 14 de abril de 2018, 05:00

como hacer meditacion

Quiero empezar a hacer meditación o eso que se llama mindfulness y he visto que hay muchos tipos, no sé qué escoger. También he oído que el yoga y el pilates son muy buenos, pero no sé si realmente estas cosas funcionan, ¿qué opinas?

La meditación, el mindfulness, el yoga y el pilates son técnicas que proceden de escuelas de miles de años de antigüedad en las que se asume una conexión cuerpo, mente y respiración. Aunque hace 20 años aquí no eran muy conocidas o prácticamente no existían, ahora es muy fácil acceder a estos ejercicios y ya no se ven como algo hippie, sino como un cuidado saludable.

La meditación

Yo soy muy fan de la meditación y la recomiendo sin ninguna duda. La practico a diario y he de decir que noto que mi mente es mas creativa y tranquila. Al principio es cierto que cuesta mantener la atención en la respiración, fíjate en cómo nos cuesta concentrarnos, y es que estamos acostumbrados a pensar en varias cosas, en atender a varios estímulos a la vez y la mente va dispersa.

La meditación nos ayuda a centrar la atención en la respiración y dejar pasar los pensamientos, logrando así tranquilidad mental.

Si seguimos con esta práctica y volvemos a centrar la atención en la respiración, veremos cómo poco a poco vamos dejando esos otros pensamientos pasar, como si viésemos pasar un tren por delante y los vagones fuesen pensamientos. Podemos conectar con la sensación de respirar, llegando a una sensación de quietud mental. Es necesario un entrenamiento, como todo, para poder hacerlo; pero en realidad no es difícil.

El mindfulness

Actualmente la técnica de mindfulness es muy eficaz en algunos tratamientos psicológicos, como la reducción del estrés, ansiedad, depresión, y también se usa en programas para trastornos de alimentación o trastorno limite de la personalidad.

Tiene sus raíces en el budismo y se basa en la la meditación india vipassana cuyo objetivo es ser consciente del momento presente. Se trata de atender a todo lo que sucede: nuestra postura, la respiración, lo que nos rodea…es como hacer una mirada 360 grados. Esta observación incluye las propias emociones y pensamientos, de forma que al ser conscientes de cómo estamos, sin juzgarnos, podemos dar una mejor respuesta y no reaccionar impulsivamente.

Esta técnica promueve la creatividad, la observación de la belleza, la mirada del poeta, como suelo decir, y lo que llaman “la mente del principiante”, que es un concepto que me encanta: implica poder ver, oler, saborear, moverse, como si lo hiciésemos por primera vez. Hacerlo todo con una actitud de descubridor, como si estuviésemos en un lugar nuevo y todo nos pareciese novedoso e increíble.

Es una inmersión en el momento presente. Tanto si es agradable como si no, y esto es fenomenal porque nos ayuda a entrenar las sensaciones de incomodidad o las frustraciones, aceptándolas, sin exigir cambiarlas o decirnos que “no lo soporto”, solo vivirlas. Verlas como el que ve las nubes pasar. Observar sin juicio. Es la aceptación radical de todo lo que sucede.

La práctica de la atención plena, o mindfulness, implica ser consciente del momento presente en un nivel físico y emocional.

Puedes practicar la atención plena en cualquier momento (mientras andas, comes, te duchas, lees, caminas...), mucha gente piensa que hay que estar en postura de loto y con una vela; nada de eso. Creo que las técnicas de meditación, yoga, pilates o ejercicios de respiración nos ayudan a pensar de forma mas racional. La mente en calma es brillante.

Otro aspecto importante es este: la meditación y estas técnicas no tienen como objetivo relajarse, este es un error frecuente, sino ser conscientes sin juicio de lo que sucede. Por ejemplo, si observo que estoy triste, no me sentiré mal por ello, simplemente, estaré experimentando tristeza. Y dejo pasar ese tren.

Desde hace años, yo no camino, sino que paseo, es decir, aprovecho para practicar esta atención a todo lo que me rodea, lo disfruto: el color de los árboles, los sonidos, las bonitas fachadas y voy disfrutando de ese camino. Así, cualquier actividad se convierte en algo mucho más disfrutable.

Desde el punto de vista de la psicología cognitiva, esto es una gran habilidad, ya que facilita poder ver los propios pensamientos como ideas que se pueden cambiar y dejar pasar y no como certezas de realidad absoluta.

Así que te recomiendo que empieces a practicar meditación o mindfulness, verás cómo las actividades cotidianas se convierten en pequeños lujos.

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