9 señales de que tienes celos compulsivos

Sentir celos de vez en cuando es natural, pero ¿cuándo empiezan a ser patológicos? Te explico cómo diferenciarlos.

pareja celos compulsivos

Tener celos sanos consiste en la capacidad de mantener el miedo y la ira bajo control. Cuando nuestra pareja o nosotros tenemos celos notamos que no somos invisibles y eso puede alimentar y engrandecer la autoestima. Sin embargo, ¿dónde está la fina línea que separa los celos saludables de los compulsivos y patológicos? Presta atención a estas señales de alerta:

  1. Te pesa el pasado. Tus celos son una expresión de heridas pasadas que has transferido (infidelidades en otras relaciones o de historia familiar), y no puedes controlar tu miedo a que se repita ese dolor.
  2. Te conviertes en detective. Inviertes mucho tiempo en investigar sus redes sociales, móvil… Verificas sus horarios, le llamas, le pides explicaciones infinitas. No importa lo que te diga, te quedas con dudas…
  3. Hipervigilas y aun así recelas. Cualquier mirada hacia otra, comentario, mensaje, llamada… te resulta sospechoso y te crea ansiedad. Lo mismo si no te contesta una llamada o tiene una salida fuera de su rutina. Necesitas vigilarle pero esto te causa más angustia…
  4. Justificas tus desvaríos. Has llegado a seguirle o a rastrear entre sus cuentas bancarias o correos cualquier situación que pueda saciar tu ansiedad y te inventas historias para justificar tus acciones.
  5. No confías en tu pareja. Haya habido o no situaciones pasadas de flirteos o relaciones a tus espaldas, sabes que en cualquier momento se irá a la cama o a vivir con otra. O podrías jurar que ya lo ha hecho.
  6. No te enfrentas a tus celos. Prefieres negarlos y los justificas como parte de lo mucho que le quieres, a pesar de que son un detonante de constantes discusiones o peleas violentas. Es el principal obstáculo para que tu relación sea plena.
  7. Tienes ataques de celos. Chantajeas, amenazas, inventas rivales, te sientes miserable o invisible y tu consciencia se apaga cuando llega el ataque de celos. Luego, te arrepientes de esos arranques desmesurados.
  8. No le das tregua. Te ha demostrado con hechos que puedes confiar, ha desmentido tus imaginaciones pero te es imposible parar tu paranoia de que alguien pueda arrebatártelo.
  9. Al final, sí que te dejan. Has terminado relaciones porque tus ex, por más que te hayan amado, terminaron cansados del acoso y de la apropiación de su libertad. Los has querido convertir en "algo" que te pertenece.

Actualizado el

Relacionados

Loading...