en primera persona

Un enfermo de coronavirus: "te cuento mi experiencia por si te puede ayudar"

Manel Sàiz –48 años, Barcelona– nos cuenta todo lo que le ha pasado desde que se contagió de coronavirus. Conocer la versión de quienes han superado el COVID-19 puede resultar de gran ayuda para cuantos estén comenzando a afrontar el virus o quienes sientan pánico ante la posibilidad de contraerlo. ¡De esto también se sale!

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Escrito por:

Esther G. Valero

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manel saiz testimonio coronavirus

Los testimonios de los pacientes que van superando al COVID-19 pueden ayudarnos a comprender la cruda situación que les ha tocado vivir, cuáles son los síntomas que han padecido y cómo han afrontado la enfermedad. Sin duda, su recuperación arroja una dosis importante de esperanza al terrible momento que nos encontramos atravesando.

Manel Sàiz ha vivido el coronavirus en primera persona. Este técnico de sonido de Radio Barcelona-Cadena Ser, de 48 años, nos cuenta cómo está haciendo frente a esta pandemia que se extiende por prácticamente todos los rincones del planeta.

Manel, ¿cómo te encuentras?

Ahora estoy bien. Llevo 21 días metido en casa, pero afortunadamente ya llevo una vida bastante normal. Me encuentro mejor y recibo seguimiento telefónico hasta que me den el alta médica. Si todo va bien, la recibiré el próximo 30 de marzo.

¿Cómo te contagiaste?

El pasado 1 de marzo me empecé a encontrar mal; tenía mucho frío y notaba cierto malestar. Supongo que aquella noche tuve fiebre, pero al despertar estaba algo mejor, así que me fui a trabajar. En ningún momento pensé que pudiera tratarse de coronavirus. Los dos días posteriores me fui encontrando cada vez mejor, así que pensé que era un proceso catarral normal. El día 4, estando en el trabajo, mi jefe nos envió un comunicado en el que exponía que había dado positivo en coronavirus y nos emplazaba a irnos a casa a cuantos habíamos tenido contacto con él durante las dos últimas semanas. Nos comunicó que Sanidad contactaría con nosotros y nos diría cómo proceder.

En ningún momento pensé que pudiera tratarse de coronavirus.

Esa misma tarde me llamaron de Sanidad y me dieron las primeras pautas: debía permanecer en casa, tomarme la temperatura dos veces al día, lavarme las manos frecuentemente y estar en contacto telefónico con ellos para comunicar cualquier cambio en mi evolución. Ese día comencé a decaer; me dolía mucho la cabeza, empecé a tener fiebre y a sentirme muy cansado.

Al día siguiente (5 de marzo) vino un equipo del SEM a mi casa para hacerme el test y horas después (el 6 de marzo) se confirmó el diagnóstico: el test había dado positivo en COVID-19.

¿Cómo te tomaste la noticia?

Fue un mazazo. Aún no me encontraba demasiado mal, pero no podía dejar de pensar que dos días antes había estado con mis hijos, mi exmujer y mi padre, que fue operado hace unos meses de un tumor en el pulmón. La idea de haber podido contagiar a alguno de mis seres queridos me superaba.

¿Los síntomas fueron a peor?

Sí. Lo tengo todo registrado, tal y como me pidieron en Sanidad. Desde el día 6 hasta el día 11 no bajé de los 38ºC de fiebre, sufrí fuertes dolores de cabeza, tiritonas y mucho malestar. Me sentía muy débil y no hacía otra cosa que dormir. Lo bueno es que en ningún momento tuve tos ni dificultad respiratoria, que al parecer son dos de los síntomas más comunes. Sí he sufrido diarrea, pero solo en dos momentos puntuales del proceso, no de forma constante.

Desde el día 6 hasta el día 11 no bajé de los 38ºC de fiebre, sufrí fuertes dolores de cabeza, tiritonas y mucho malestar

Dicen que el virus está afectando al olfato y al gusto, ¿te sucedió?

El olfato no, pero el gusto lo perdí por completo. La verdad es que durante esos días no tenía apetito y apenas comí –he adelgazado 3 kilos–, pero lo poco que me llevé a la boca no sabía a nada. Probé el jamón serrano, que es un alimento muy sabroso, y no me sabía a nada.

Perdí el gusto por completo.

¿Qué indicaciones te dieron desde Sanidad?

Inicialmente, aparte de las órdenes de confinamiento, me recomendaron lavarme muchos las manos y poco más. Después cambiaron las directrices y me recomendaron aislamiento total: estar solo en una habitación, no compartir el cuarto de baño con nadie, etc. La verdad es que vivo en un piso muy pequeño con mi mujer y no podía permitirme aislarme de ese modo, pero afortunadamente no parece que mi mujer se haya contagiado. Mis padres y mis hijos, tampoco, así que ahora estoy mucho más tranquilo.

¿Te llaman todos los días para comprobar tu estado?

Al principio sí, pero ahora solo me llaman de vez en cuando para asegurarse de que todo marcha bien. La verdad es que me he sentido acompañado y muy bien atendido en todo momento. Estoy esperando a que me den el alta médica.

Me sentido acompañado y muy bien atendido por Sanidad en todo momento.

¿Qué te parecen las iniciativas vecinales para aplaudir a los sanitarios y a cuantos velan por nuestra seguridad? ¿Has podido participar en ellas?

Durante los primeros días me encontraba tan mal que incluso me molestaba escuchar a mi mujer aplaudir. Ahora ya me encuentro mejor y salgo a aplaudir todos los días.

¿En algún momento has sentido miedo?

Sí. Más que por mí, por toda la gente a la que había visto antes de saber que tenía el virus. Es horrible pensar que has podido contagiar a otras personas sin saberlo.

¿Qué les dirías a quienes se están tomando a la ligera la orden de permanecer en casa?

Que colaboren igual que estamos haciendo los demás. No se trata de algo que solo afecte a una persona; nos afecta a todos y nos estamos jugando mucho. Es importante que todos nos involucremos si queremos salir de esta. Hay gente muy egoísta.

¿Esta experiencia te ha cambiado la forma de ver la vida?

La verdad es que me considero una persona empática y poco egoísta, que piensa en su entorno y en quienes le rodean. En este sentido no creo que haya cambiado mucho, pero quizá sí me tomo el día a día de otra manera. No sé si será por la reclusión, pero percibo que hago las cosas con más calma; no voy tan deprisa y si no me da tiempo a terminar algo en ese momento, no me preocupo; ya lo haré…

¿Qué recomendarías a cuantos están ahora en casa pasando por lo mismo que has pasado tú?

Que intenten descansar y dormir lo máximo posible, que ayuda mucho. Y, una vez que se encuentren un poco mejor, que mantengan el contacto con sus seres queridos por Whatsapp o por teléfono y que se distraigan haciendo cosas que les gustan: leyendo, escuchando música, cocinando o practicando cualquier otra afición. ¡Ah! Un consejo: a mí me vinieron muy bien las bolsitas de gel que se utilizan para aliviar el dolor de determinadas lesiones. Después de enfriarlas en la nevera, las enrollaba en un trapo y me las colocaba sobre la frente. Me ayudó a controlar la fiebre. Lo comento por si a alguien le sirve de ayuda.

¿Qué es lo primero que vas a hacer cuando termine el encierro?

¡Tomar el sol! Mi casa no es muy soleada y necesito sentir el sol. Es lo que más echo en falta…

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