no lo descuides

Tratamientos para fortalecer el suelo pélvico que sí funcionan

Tras ser madre, es probable que el suelo pélvico pierda su tono y tengas escapes de orina, por ejemplo. A mí me pasó y te explico lo que sí me ha funcionado.

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Escrito por:

Esther G. Valero

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suelo pelvico

Yo pensaba que las pérdidas de orina no iban conmigo hasta que, de pronto, tras ser madre de dos criaturas muy seguidas, vi que ya no podía ni estornudar a gusto… Como tantas otras mamis que sufren estas “fugas” en silencio, noté cómo mi suelo pélvico se había debilitado tras los partos, jugándome alguna mala pasada en el momento más inoportuno. Un ataque de tos o de risa en medio de una reunión podía arruinarme el día.

Las pérdidas de orina, los dolores durante las relaciones sexuales, la sequedad vaginal y otros tantos síntomas relacionados con esta dolencia son bastante comunes. Pero ¡tienen solución! Te cuento cuál ha sido mi camino para conseguir un suelo pélvico a prueba de saltos.

Lo que yo hice para fortalecer el suelo pélvico

Ante un problema lo mejor es ir a un especialista, pero… ¿qué hacemos? Consultar en internet. Reconozco que tuve mucha suerte porque encontré información contrastada, recomendaciones, productos y servicios para tonificar el suelo pélvico. ¡Y me tiré a la piscina!

  1. Esfera vaginal. Decidí comprarme una esfera vaginal con un mecanismo similar al de las bolas chinas y un dispositivo que actúa como un instructor de Kegel. Estos aparatos, junto a algunas sesiones de ejercicios hipopresivos, me permitieron ejercitar la zona en casa.
  2. Ejercicios para suelo pélvico. Durante un par de meses trabajé mi suelo pélvico de forma constante, salvo los días de la menstruación, en los que estos dispositivos están desaconsejados y, además, no es que apetezca mucho… Me acostumbré a utilizar la bola 20 minutos cada 2 o 3 días y a seguir un programa de entrenamiento de unos 3 minutos diarios. Fui muy constante y noté bastante mejoría, pero la no suficiente…
  1. Fisioterapeuta vaginal. Para ir más allá en mi tratamiento, me puse en manos de Lucía Reina Sánchez, experta en suelo pélvico de Clínica Somos Fisioterapia. Lucía me hizo un estudio completo y una exploración intravaginal para comprobar el estado de este canal y me recomendó continuar con la dinámica de siempre y hacer una sesión semanal de electroterapia.
  2. Electroterapia para suelo pélvico. Se introduce un electrodo en la vagina o la zona perineal que emite una corriente eléctrica indolora que contrae la musculatura pelviana, tonificándola, mejorando la sensibilidad vaginal y activando la circulación. Cada sesión cuesta unos 30€.
  3. Dispositivo portátil para casa. Yo complementé el tratamiento en casa con un dispositivo portátil que se puede adquirir desde 100€.

La constancia es la clave de que hoy estornude sin miedo

Si sientes que tu suelo pélvico no está en forma, lo primero es acudir a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico porque hacerlo por tu cuenta puede o no ser suficiente o ser incluso peligroso. Mireia Grossmann, experta en este campo, lo explica muy bien en El suelo pélvico al descubierto (RBA), ya que a veces la incontinencia no se debe a la debilidad, sino a la tensión muscular, y usar, por ejemplo, unas bolas chinas puede empeorar el problema. O sea, que cada mujer es un mundo y hay que ajustar el tratamiento a cada caso.

Tratamientos para fortalecer el suelo pélvico

  • El láser CO2 o lifting vaginal. Es un procedimiento sencillo, similar al de una ecografía vaginal. Se introduce una cánula vaginal especial que emite un haz de luz que se va aplicando en 360º sobre la superficie de la vagina. Es ambulatorio, indoloro y permite hacer vida completamente normal tras su aplicación. Solo hay que interrumpir las relaciones sexuales durante los primeros días. El gran inconveniente es económico, porque el tratamiento es de 900€ por sesión y se necesitan 2 o 3 sesiones espaciadas entre 4 y 6 semanas.
  • Radiofrecuencia vaginal. Consiste en una sonda vaginal que suministra una corriente térmica de alta frecuencia a los tejidos, aumentando la temperatura local, restableciendo la microcirculación y mejorando el flujo sanguíneo. Es poco invasivo, agradable y no necesita tiempo de recuperación. Los resultados se aprecian desde la primera sesión, se hacen 3 o 4 y son unos 60€ cada una. Pero… conviene combinarlo con algún otro método para mantener los resultados.
  • Técnica 5P o el “método del tronco”. Se trata de un sistema de reeducación postural que hace trabajar a la paciente sobre una superficie inestable, un tronco –de ahí su sobrenombre–, para activar sus músculos del suelo pélvico y corregir la postura, que también influye en los mismos. Este método suele combinarse con los hipopresivos o, a veces, es una alternativa a estos. Está indicado antes, durante y después del embarazo, pero necesita supervisión para hacerlo correctamente.
  • Biofeedback. El biofeedback es un dispositivo intravaginal que analiza los ejercicios, monitorizando la fuerza y el tono del canal vaginal. Con estos datos, evalúa el trabajo, corrige errores y crea pautas de entrenamiento. Puedes hacerlo en casa con la pauta del experto pero… debes ser constante.
  • Hipopresivos. La gimnasia abdominal hipopresiva consiste en adoptar posturas para trabajar profundamente esta musculatura en apnea, dejando salir todo el aire y contrayendo los abdominales como si aspiraras con los pulmones vacíos. Los puedes hacer en casa, pero debes aprender primero.
  • Vibrador. Grossmann explica que como es un aparato que vibra “es uno de los mejores enfoques terapéuticos para remontar un tono muscular bajo”. De vibradores hay de dos tipos, internos y externos. Suele recomendarse el externo porque transmite la vibración en profundidad sin ser invasivo.

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