Salud

Primeros auxilios

Epistaxis o ¿por qué me sangra la nariz?

A priori no debes preocuparte, pero presta atención a estos casos porque sí podrían ser una señal de alarma.

Por Ainara Ortiz | 3 de octubre de 2019, 07:00

epistaxis sangre la nariz

A todos nos ha sangrado alguna vez la nariz. La epistaxis, que así se le denomina médicamente, no es una situación por la que debas preocuparte. Pero si te pasa muchas veces, sí es aconsejable que pidas cita a tu médico. El doctor Ferrán L. Tognetta, de la dirección general de Salud de DKV Seguros te explica por qué ocurre y cuándo puede ser por algo grave.

Venas finas y delicadas que nos protegen

En la nariz contamos con un un sistema de venas muy pequeñas capaces de calentar y humedecer el aire que inspiramos y asegurar así que pasa ya caliente y húmedo por la faringe, las cuerdas vocales, la tráquea y los bronquios, antes de llegar el pulmón.

Este sistema protege del frío y la sequedad a los alvéolos y bronquios. Y es que si se respira por la boca, el aire puede entrar frío en invierno o seco en verano. La laringe, los bronquios y los pulmones sufren y se producen las faringitis, bronquitis y neumonías. En un mundo con calefacciones y aires acondicionados este sistema puede no ser tan relevante, pero en la vida natural ha sido esencial para garantizar la supervivencia en climas fríos o secos.

El sangrado de nariz es algo común debido a que todos esos vasos sanguíneos pueden sangrar fácilmente. Sin embargo, hay algunos casos que sí pueden ser preocupantes y esconder un problema serio de salud.

¿Por qué sangra la nariz?

Existen diversas causas que pueden producir el sangrado:

1. Traumatismos de las venas finas de la nariz

Puede suceder por distintas situaciones en, general, leves:

  • Lesiones por rascado
  • Golpes
  • Heridas
  • Introducción de cuerpos extraños
  • Lesiones por depilación
  • Arranque traumático de los pelos del interior de la nariz
  • Estornudos
  • Rotura de las venitas por un resfriado

2. La edad o la genética

Estas vénulas también pueden sangrar por trastornos degenerativos de la pared de la propia vena causado por la vejez o por la constitución física del individuo. Hay personas que tienen esas ‘venillas’ más frágiles

3. Problemas en la sangre

En algunas ocasiones, un sangrado se puede desencadenar porque los sistemas de coagulación (los que impiden que la sangre sea demasiado líquida y evitan las hemorragias) no funcionan bien y ante una mínima lesión de las venas se inicia un sangrado que no cesa. Esto puede suceder por:

  • Un trastorno de las plaquetas
  • Formación de un trombo antihemorrágico

4. Por algunos fármacos

Las personas que toman medicamentos para diluir la sangre pueden sangrar con más facilidad y las hemorragias son más difíciles de cortar.

¿Qué debemos hacer cuando alguien o nosotros mismos sangramos por la nariz?

  1. Mantén la calma. La visión de la sangre roja saliendo por la nariz genera mucho estrés. Pero debes tener en cuenta que, en principio, una hemorragia nasal no es una emergencia médica.
  2. Pon el cronómetro e inmoviliza la zona. Si los sistemas de coagulación sanguínea funcionan correctamente, cinco minutos es el tiempo que necesitan las plaquetas y el coágulo para formarse y taponar la hemorragia. Por tanto, presiona el dedo sobre el ala de la nariz del lado que sangra durante diez minutos. Si se mueve la zona quitando y poniendo la compresión, el tapón plaquetario no llegará a formarse y el sangrado persistirá.
  3. La cabeza recta o hacia delante. A pesar que todos lo hemos visto en alguna ocasión, es un error echar la cabeza hacia atrás, puesto que se podría deglutir la sangre y ocasionar molestias gástricas, náuseas y, tras unos días, heces de color negro.
  4. Acude a un centro médico. Si tras varios intentos el sangrado continúa, hay que plantearse pedir ayuda profesional para que pueda realizar procedimientos de hemostasia (detención del sangrado).

¿Cuándo hay que preocuparse?

Como decíamos, a priori no debes preocuparte. Pero sí hay situaciones que, al menos, te deben alertar de que algo no marcha bien.

  • Al cuarto intento bien hecho, la hemorragia no cede. Puede ser que ser que necesites detener el sangrado dos o tres veces. Pero si a la cuarta, la hemorragia continúa, hay que ir a un médico para ver qué pasa.
  • Te has dado un golpe. En este caso y, sobre todo, si al sangrado por la nariz le acompañan otros síntomas como confusión, pérdida de visión, pérdida de consciencia o fractura del tabique nasal se necesita atención urgente.
  • Ves unas manchas en las piernas. La aparición de hemorragias muy pequeñas en las piernas puede ser un síntoma de un problema de coagulación de la sangre y debes acudir al médico lo antes posible.
  • Se repite con mucha frecuencia. Si es algo habitual, es decir, si te pasa desde la infancia lo más probable es que se trata de algo constitucional. Pero si ocurre desde hace poco tiempo, pide cita para que te haga un chequeo de salud.


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