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12 síntomas sorprendentes que indican que estás estresada

Hay signos que, aunque nunca los relacionarías con la ansiedad, tienen mucho que ver con ella. Te ayudamos a ponerles nombres y apellidos para que puedas combatir mejor la causa.

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Escrito por:

Raquel González

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Dolor de cervicales

Es uno de los síntomas del estrés más comunes. La tensión que resulta del estrés agarrota la zona cervical ante cualquier situación un poco negativa: discusiones, reuniones de trabajo, largas esperas...

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Te duele la tripa

Nuestro estómago es muy sensible a cualquier trastorno emocional, ya que por la zona pasan muchos nervios. Además, el movimiento natural de los intestinos se modifica cuando estamos bajo tensión, lo que puede causar trastornos digestivos: diarrea, acidez, estreñimiento, intolerancia alimentarias, gases...

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Se te cae el pelo

Puede deberse a múltiples causas, desde genéticas a falta de minerales, etc. Si en tu caso no hay una razón clara, búscala en el estrés, que puede causar una alopecia areata, trastorno autoinmune en el cual los glóbulos blancos atacan a los folículos pilosos. Un acontecimiento muy estresante (como la muerte de un familiar o un parto) puede provocar la pérdida de mucho cabello de golpe.

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Enfermas más

El sistema inmune es uno de los principales afectados si el estrés es crónico. Por eso es más fácil que te resfríes, por ejemplo.

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Insomnio

El estrés nos mantiene en tensión, en un estado de alerta constante. Así es muy difícil relajarse, y por lo tanto, conciliar el sueño. Además, la calidad del sueño tampoco es la misma porque los nervios impiden completar la fase REM (que es la que proporciona horas reparadoras de sueño).

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Te sangran las encías

Cuando el estrés se hace crónico, el cuerpo segrega niveles altos de cortisol durante todo el día y eso, a la larga, perjudica al sistema inmunitario. Las bacterias aprovechan la bajada de defensas para proliferar en la boca, causando irritación e inflamación de encías.

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Tienes la piel peor

La liberación extra de histamina que genera el estrés puede provocar urticaria o eccemas. Además, si tienes propensión al acné, la adrenalina del estrés lo acentuará: se segrega más grasa cutánea y hay más probabilidades de que los poros se obstruyan. También aparecen más arrugas y sequedad, ya que reduce la producción de colágeno y elastina, necesarios para la elasticidad.

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Baja líbido

Las hormonas del estrés interfieren directamente con las hormonas sexuales. Además, cuando estamos en tensión y no encontramos la manera de relajarnos, es difícil que se nos despierte la pasión.

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Migraña de fin de semana

Los dolores de cabeza están muy relacionados con el estrés crónico. Lo extraño es que los padecemos más cuando estamos descansando, en fin de semana o al iniciar vacaciones. Los neurólogos apuntan a tres motivos: el cambio brusco de una actividad frenética al reposo; romper el ritmo habitual de sueño, porque dormimos más horas; y la reducción del café.

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Reglas dolorosas

Nuestro estómago es muy sensible a cualquier trastorno emocional, ya que por la zona pasan muchos nervios. Además, el movimiento natural de los intestinos se modifica cuando estamos bajo tensión, lo que puede causar trastornos digestivos: diarrea, acidez, estreñimiento, intolerancia alimentarias, gases...

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Te falla la memoria

No saber dónde dejas las cosas o no recordar detalles, etc., puede ser uno de los síntomas del estrés. Es porque está afectando a tu hipocampo, la zona del cerebro que controla la memoria a corto plazo y que se ve perjudicada con niveles excesivos de cortisol (hormona del estrés).

 

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Te duele la mandíbula

Un claro síntoma de tensión crónica es apretar los músculos de la mandíbula o rechinar los dientes cuando estás dormida. Pon límites. Protege tus dientes con una férula de descarga.

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mujer ansiedad estres

¿Estás estresada? Pues... probablemente, todas lo estamos, ¿no? Quizás piensas que el estrés es un problema que se queda en la mente, pero la verdad es que sus síntomas se pueden manifestar de muchas maneras y casi todas son físicas.

El cortisol, la hormona del estrés, está originalmente diseñada para aumentar nuestro nivel de energía y alerta para así evitar los peligros. El problema es que también interfiere en otros muchos procesos corporales como el buen funcionamiento del sistema inmunitario, la memoria a corto plazo o las hormonas sexuales. En la galería de arriba encontrarás 12 síntomas sorprendentes de cómo el estrés puede afectar a tu salud.

Algunos síntomas del estrés, ¿te está pasando a ti?


No descansas. Insomnio y estrés forman un círculo vicioso. La tensión vivida durante el día te impide conciliar el sueño y, como no duermes, todavía te estresas más.

Engordas. Picoteas, comes deprisa y te pierdes por los dulces porque la ansiedad prolongada hace que bajen tus niveles de serotonina, y eso te lleva a compensarlo con alimentos ricos en azúcares.

Se te cae el pelo. El estrés es una de las principales causas de la caída del cabello, porque la raíz se debilita al empeorar la circulación y la absorción de nutrientes.

Estás contracturada o te duele la cabeza. Ambas cosas son consecuencia del bombardeo de adrenalina que sufre tu cuerpo debido al estrés sostenido, que genera tensión muscular en distintas zonas (cervicales, mandíbula...).

Te resfrías a menudo. El sistema inmune se debilita a causa del nerviosismo y es más fácil encadenar catarros.

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