Mitos y verdades

Los 18 motivos que te harán comer más huevos (¡y con sus yemas!)

¿Son malos para el colesterol?, ¿cuántos puedes comer a la semana?, ¿la clara es lo más saludable?... ¡Tenemos las respuestas a estas y a muchas más preguntas!

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Escrito por:

Clara Esmandia

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¿Es uno de los alimentos más completos?

Esto es verdad (de la buena). Tiene una gran cantidad de nutrientes y muy pocas calorías, además de una composición grasa saludable. De sus macronutrientes destaca la proteína y, de sus micros, ¡contiene casi todas las vitaminas –menos la C–! Por no hablar de sus minerales, entre los cuales destacan el selenio y el hierro. 

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Lo del colesterol, ¿un mito?

Tal y como explica la nutricionista Mónica Carreira, coautora de Los 10 superalimentos, "por término medio, dos huevos proporcionan unos 400 mg de colesterol (frente a los 300 mg diarios recomendados)". Precisamente, este lípido que se encuentra en su yema es el que ha puesto al huevo en la lista negra. Pero, tenemos buenas noticias... Lee, lee.

FOTO: @Fit_Happy_Sisters

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¿Entonces no es malo?

Hay estudios que afirman que el consumo de huevos no eleva de forma relevante el colesterol sanguíneo, ya que el propio huevo contiene unas sustancias que bloquean la entrada de buena parte de su colesterol en el organismo. "Para reducir y prevenir el colesterol es más efectivo moderar el consumo de grasas saturadas (como la bollería industrial) que de huevos", sentencia la experta. ¡Toma nota! Aquí tenemos 10 errores que te suben el colesterol sin darte cuenta. 

 

 

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Proteína de calidad

Todo lo que has escuchado sobre su proteína, ¡es verdad! Su perfil de aminoácidos esenciales y su buena digestibilidad hacen que su calidad supere a la del pescado y la carne. Casi nada...

FOTO: Cameron Díaz. 

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¿Cuántos al día?

La nutricionista es muy clara: "Se aconseja tomar siete huevos semanales en personas sanas (preferentemente un máximo de dos al día). Aunque la ración habitual es de 3-4 a la semana". ¿Estás deseando ir a comprar huevos? Espeeera, todavía hay muchas más razones que te dejarán 'a huevo' incluir este alimento en tu dieta... 

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Pura vitamina

¡El huevo es un auténtico chute de vitaminas! Pero para beneficiarte de ellas, deberás comerte la yema (sí, has leído bien), ya que tal y como asegura el Instituto de Estudios del Huevo, las vitaminas liposolubles (A, D, E y K), la colina, el ácido fólico y la vitamina B12 se encuentran exclusivamente en ésta, donde se concentra igualmente la mayor parte de la biotina, el ácido pantoténico y las vitaminas B1 y B6.

FOTO: Drew Barrymore en 50 primeras citas

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Más minerales

Destacan el hierro, el fósforo, el zinc, el selenio y el sodio. Curiosidad: Para mejorar la absorción de su hierro, apuesta por una receta que combine el huevo con alimentos ricos en vitamina C (como los cítricos, la patata, el pimiento o el brócoli). Chef, si no estás muy creativa, haz ésta de huevo con patatas y pimentón, ¡para chuparse lo dedos!

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¿Y qué hay de las calorías?

Es un alimento ligero que puede incluirse en dietas bajas en calorías. Tal y como explica la nutricionista Carreira: "Las grasas que contiene se encuentran solo en la yema y representan un 11% de su peso. Si a ello le añadimos su elevado contenido en agua (75% de su peso), es fácil entender que 100 g de huevo solo supongan 150 kcal". ¿Quién va a comer esta noche unos deliciosos huevos benedictine como cena light? ¡Nosoootras!

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¿Huevos marrones o blancos?

¡Da igual! El color de la cáscara solo indica la raza de la gallina ponedora. En otras palabras, el poder nutritivo del huevo que te vas a comer no depende de si su 'mami' es blanca o marrón. De hecho, los factores que influyen más a la hora de hacer que el huevo sea más o menos saludable son la alimentación que ha tenido el ave y su edad (cuanto más joven sea, más dura será la cáscara).

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Entonces, ¿por qué los marrones son más caros?

Esto se debe a algo tan simple como el tamaño de la gallina ponedora. Las marrones suelen ser más grandes y, por lo tanto, comen más y necesitan más inversión en manutención. Así que la próxima vez que tu cuñada te diga aquello de "los huevos marrones son más nutritivos y saludables", ¡ya sabes qué responder! 

FOTO: Chicken Run

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¿Y qué hay del color de la yema?

¡Pues más de lo mismo! La yema será más amarilla o naranja en función de lo que la gallina haya comido (si ha ingerido más maíz, será más anaranjada; en cambio, si ha consumido más trigo, ¡pues más amarilla! Tiene sentido, ¿verdad?). Insistimos, para analizar la calidad del huevo, ¡olvídate de los colores!

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¿Y cómo los cocino?

Antes de que te prepares un huevo frito con puntilla... ¡suelta la sartén! Como en la mayoría de alimentos, su valor calórico variará mucho en función de cómo se cocine. Apuesta por cocerlo, que así conserva mejor sus propiedades y aporta menos grasas. Aquí tienes la guía definitiva con el paso a paso para cocer un huevo a la perfección. 

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No sin mi sartén

Si aún así, eres más de huevos fritos, tortilla francesa o pocas cosas te hacen más feliz que una tortilla de patatas (a poder ser, como la de tu madre), utiliza aceite de calidad y añade más claras que yemas, tal y como aconseja la nutricionista Carreira.   

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¿Transmiten la salmonela?

Para empezar, diremos que la salmonelosis es una toxiinfección de origen bacteriano que normalmente se transmite a través de los alimentos cuando no se han manipulado en condiciones higiénicas. Dicho esto, toca recordar lo importante que es mantener una higiene adecuada al cocinar y lavarse las manos, respetar la conservación en el frigorífico... ¡Ah! Y si por casualidad vas a un restaurante 'sospechoso', evita cualquier plato que tenga huevos.

 

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¿Y si soy deportista, mejor solo la clara?

La clara contiene principalmente agua (88%) y proteínas. Y no hay que olvidar que una buena dosis de proteína es fundamental para la reparación muscular. Además, la clara no contiene colesterol, lo que hace que se pueda tomar a diario sin problemas (incluso en personas diabéticas, con problemas circulatorios, de obesidad y dolencia hepáticas). Nos gustan: ¡Las tortitas fit!

FOTO: Sylvester Stallone en Rocky Balboa

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Tortitas fit

¡La merienda perfecta para los días de entrenamiento existe y es súper fácil de preparar! Echa un poco de aceite de oliva en la sartén y pasa una servilleta de papel para esparcirlo por toda la superficie y eliminar el exceso. Mezcla tres claras de huevo con dos cucharadas de copos de avena integral y una de harina de avena integral y añade la masa a la sartén caliente. Cuando la tortita tenga burbujitas, dale la vuelta... ¡y listo! Corónala con frutas del bosque y fresas. 

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¿Mejor ecológicos?

Cierto. Estudios realizados por organismos como la USDA afirman que los huevos de las gallinas en semilibertad son mucho más saludables y nutritivos. Para ser más exactas, cuentan con el doble de ácidos grasos omega 3 y triplican la cantidad de vitamina E. Eso sí, no te dejes liar por envases con hermosas gallinas 'felices', la clave está en el código de la cáscara del huevo. 

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¡A los fogones!

Si estás salivando con solo pensar en lo que te vas a hacer para comer... Aquí tienes 9 recetas más que son pura inspiración. 

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comer huevo calorias

Estamos hablando de uno de los alimentos más completos y, sin embargo, ¡tiene una de las peores reputaciones! Planta cara a la injusta campaña de desprestigio que ha sufrido el huevo comprándote media docena y haciendo cualquiera de las recetas que te proponemos. Y, oye, un día es un día, y una reivindicación sabe mucho mejor si te permite coger un pellizco de pan y mojarlo en una clara. Así que ponte el delantal, casca unos huevos... ¡y unos cuantos mitos!

Propiedades del huevo

Nuestra pasión por el huevo, está más que justificada...

  • Bueno para tu musculatura. Los músculos necesitan proteínas para repararse y, precisamente, la del huevo tiene un gran perfil de aminoácidos esenciales y una buena digestibilidad. ¿Hoy tienes entreno? Pues no dudes en incorporar este alimento a tu dieta. Tus músculos te lo agradecerán...
  • Más guapa y saludable. Fomenta la renovación y la reparación celular (léase, ayuda a tener una piel, cabello y uñas es-pec-ta-cu-la-res).
  • Presume de tipazo. Este alimento ayuda a regular el metabolismo, por lo tanto, al acelerar tus revoluciones, quemarás muchas más calorías (oh, yeah!).
  • Bueno para la vista. El consumo de huevos disminuye el riesgo de degeneración macular y de cataratas debido a su elevado contenido de vitamina A.
  • Blíndate. Los efectos antioxidantes de la yema te ayudarán plantarle cara al paso del tiempo.
  • Antiinflamatorio. La yema también es rica en luteína y zeaxantina, que son carotenoides que protegen contra la inflamación. Estos también se encuentran en vegetales y frutas, pero el huevo presenta el mix perfecto para que el organismo los absorba completamente.

Por María Gijón Moreno

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