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Qué es el tofu y por qué tienes que incluirlo en tus platos

Lo has visto en multitud de recetas saludables pero nunca te has atrevido a utilizarlo en la cocina y es que no tienes muy claro qué era pero nosotras te lo explicamos.

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Escrito por:

Sonia Murillo

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tofu

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Lo has visto en recetas para adelgazar y también en menús de restaurantes asiáticos, es un clásico en los platos aptos para veganos y vegetarianos pero en tu cocina, hasta ahora, no ha entrado para nada. Y es que cuesta pensar en opciones para incluir el tofu en nuestra dieta. Pero, ¿qué es realmente? ¿A qué sabe? ¿Cómo se cocina? ¿Es tan sano como dicen? Aquí encontrarás todas las respuestas a estas preguntas que te haces sobre el tofu ¡y muchas más!

¿Qué es el tofu?

El tofu es un producto derivado de las habas de soja, de hecho se le conoce como queso de soja porque se obtiene de la coagulación de la bebida de soja que después se prensa para separar la parte líquida de la sólida. Su receta es muy antigua, de hecho se cree que se hizo por primera vez en China en el año 160 a.C. aunque otras fuentes apuntan a que llegó al país gracias a los mongoles entre los siglos IV y VII. Además de en China, el tofu también es muy típico en otros países asiáticos, desde Indonesia a Japón.

¿Y qué tiene el tofu de especial? Pues que es una forma muy barata y sabrosa de introducir las proteínas en la dieta. Para los veganos y vegetarianos viene de maravilla pero tampoco está de más incorporarlo a una dieta omnívora como sustituto de la carne –sobre todo la roja–, ya que esta no es tan saludable por sus altos índices de grasa, así que puede ser ideal para reducir su consumo habitual. La soja no es una verdura sino una legumbre, de ahí que sea rica en proteínas.

Propiedades del tofu

  • El tofu es probablemente el sustituto de la carne más popular.
  • Contiene leticina, un tipo de grasa que va bien para el colesterol.
  • Tiene una considerable cantidad de fibra, ácidos grasos insaturados e isoflavonas, que ayudan a cuidar el corazón.
  • Es rico en proteínas, del 10 al 20% según la firmeza, que, además, se asimilan muy bien por su combinación de aminoácidos esenciales.
  • Tiene una buena concentración de minerales y vitaminas, sobre todo de B1.
  • Una ración habitual cubre un tercio de las necesidades diarias de calcio y hierro, y el 10% de las de fósforo y manganeso.

¿Cómo se prepara el tofu?

Hay tres tipos de tofu: el blando, el semiduro y el duro, dependiendo de la cantidad de líquido que le hayan retirado al hacerlo. Saben igual pero cambia la textura, unos son más porosos que otros y a la hora de marinarlos, son los que más sabor absorben. También vienen bien para variar las recetas para que se parezcan lo máximo posible a las que hacemos con carne de verdad. Por ejemplo, si queremos emular un estofado de carne, utilizaremos la variedad más firme mientras que si lo vamos a usar para lo que podría ser un guiso de pescado, podemos quedarnos con la intermedia y usar las más blanditas para hacer hamburguesas. Normalmente el que se encuentra en la mayoría de los supermercados es el firme o duro.

Puedes incorporar tofu a todo tipo de preparaciones como complemento en ensaladas, guisos, o acompañamientos en arroz, pasta, quinoa... también puede servir para hacer mayonesa sin huevo. En realidad es una base muy versátil ya que se puede condimentar de la misma forma que la carne. Si no quieres complicarte mucho la vida las primeras veces que te atrevas a probarlo, puedes empezar utilizándolo en un salteado de verduras. Solo tienes que cortarlo en cuadraditos y dorarlo lo primero en la sartén para después añadir el resto de ingredientes.

Otra opción súper fácil es añadirlo tal cual a la ensalada, igual que harías con un poco de queso, por ejemplo. Como las habas de soja ya se han cocido para hacer el tofu se puede comer tal cual porque ya está cocinado previamente. ¿No te sabe a nada? Puedes marinarlo por ejemplo, en salsa de soja, o freírlo o rebozarlo...

¿Cómo se conserva el tofu?

Como los paquetes suelen ser bastante grandes, normalmente bastará con utilizar un tercio o la mitad y el resto puedes conservarlo en la nevera entre 3 y 4 días bien cerrado. No obstante, congelarlo no suele ser buena idea si no se tiene mucha práctica a la hora de manejar este ingrediente porque se forman cristales que rompen su estructura y lo estropean.

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