Pelazo de 10

Qué son las mechas shatush y cómo puedes hacértelas tú misma

Si quieres conseguir un color natural y lleno de luz, toma nota de esta técnica. ¡Te contamos todo lo que necesitas saber sobre las mechas shatush!

Actualizado a

Escrito por:

Magdalena Fraj

Actualizado a

mechas shatush

Ya hemos hablado del gold brown, el iced blonde y el glass blonde, y hoy tenemos que contarte todo lo que necesitas saber sobre otra de las tendencias de la temporada: las mechas shatush. Si quieres potenciar la luminosidad del cabello y conseguir un efecto de lo más natural, como si los rayos del sol incidieran directamente en tu melena, esto te interesa.

¿Qué son las mechas shatush?

Las mechas shatush son la nueva tendencia de coloración, perfecta para iluminar el cabello. Es una opción ideal si no quieres el efecto de la mecha, sino que prefieres conseguir un look más natural.

¿Qué efecto se consigue con las mechas shatush?

Este tipo de mechas es un recurso perfecto para aportarle más luz y vitalidad al cabello, pero sin pasar por un cambio de look drástico. Si ves que tu melena necesita un extra de luminosidad, las mechas shatush son la solución perfecta para ti.

¿Qué diferencia hay entre mechas babylights, balayage y californianas con las shatush?

  • Las mechas babylights es una técnica de barrido que va de la raíz a la punta y se aclara de forma gradual, pero solo hasta dos tonos, tratan de imitar el efecto que deja el sol, sobre todo en el cabello de los niños durante el verano.
  • Las mechas balayage sirven para dar luz al rostro en determinados puntos, se hacen a mano alzada, unos centímetros por debajo de la raíz y se van aclarando de forma muy sutil hasta llegar a las puntas.
  • Las mechas californianas se realizan desde medios a puntas y el contraste es mucho más contundente que si apostamos por unas balayage o babylights.
  • Las mechas shatush se parecen bastante a las babylights, pero el efecto es incluso más natural, ya que, gracias a la técnica que se realiza, los finos mechones teñidos se funden a la perfección con los naturales, no coloreados.

¿Las mechas shatush sirven para cualquier color de pelo?

Sí, lo que más nos gusta de esta técnica es que se adapta a cualquier tipo de color y la melena puede aclararse de dos a tres tonos, sin importar el color de pelo natural. Además, cabe destacar que es una opción apta no solo para el cabello largo, sino también para melenas mini y pelo corto.

Te en cuenta que si tienes el cabello fino, te proporcionarán visualmente un extra de volumen y textura; y si tienes el pelo grueso, rizado y mucha cantidad, te ayudarán a definir las ondas

Mechas Shatush

Beneficios de las mechas shatush

Son mechas muy naturales, lo que significa que no requieren muchos retoques, así que no tendrás que visitar la peluquería cada dos por tres. Si quieres mantener el color intacto, pide cita cada 4-6 meses. Además, al no teñir todo el cabello, sino unos cuantos mechones ultra finos, el pelo no se estropeará tanto en comparación con una coloración completa o con otras mechas.

Mechas shatush: cómo puedes hacértelas tú misma en casa

  • Divide el cabello en cinco secciones: dos laterales y tres en el centro.
  • Ten en cuenta que las mechas shatush se realizan sobre el cabello cardado (así se tiñe solo una parte del cabello, consiguiendo así un efecto difuminado de lo más natural). Por eso, debes cardar cada mechón de cada sección con movimientos rápidos del peine hacia atrás.
  • A continuación, mezcla el decolorante con peróxido de hidrógeno (es muy importante que escojas el producto con el número de volúmenes que se adapte a tu tipo de pelo) con la mitad del tinte que hayas escogido.
  • Coge el primer mechón y empieza a aplicar la mezcla de forma horizontal, de abajo hacia arriba. Sigue el mismo procedimiento para el resto de mechones.
  • Dependiendo del producto que hayas escogido, tendrás que esperar entre 15 y 45 minutos para que el tinte actúe. ¿Cómo saberlo? Lee bien las instrucciones de los tintes de pelo utilizados en los envases correspondientes.
  • Aclara el cabello con abundante agua para eliminar los restos del producto.
  • Mezcla el tinte restante con agua oxigenada (eso sí, con menos volúmenes) y añade un poco de champú morado para quitar los tonos dorados y amarillos. Aplica la mezcla sobre las secciones decoloradas y espera unos cinco minutos para, a continuación, enjuagar el cabello una vez más. Para hidratar el cabello en profundidad, opta por una mascarilla y... ¡presume de tus mechas shatush!

Bobby and I went to the opening of @inandofitself two years ago, and were asked to choose a card that represented us. I am a hopeless romantic. I am a mother. A pilot. An idiot. An optimist. A ball-buster. I looked long and hard at the wall of cards and settled on “I am a wallflower.” At the end of the performance, the magician went around the audience and revealed our identities, one by one. “You are a ray of sunshine,” he said to Bobby. It’s the perfect description; our landlady used to call him “My Golden Sunshine” in a sing-song voice. He turned to me. “You are a wallflower.” I could feel my face turn pink, all eyes on me for that fleeting moment. I’m the one who chose that card, but it’s such a strangely vulnerable feeling to have someone else — let alone an entire audience — see you the way you see yourself. I confronted my own identity under the gaze of well heeled onlookers as he turned to the next person. “You are a ninja,” he told Olivia Wilde. Once again a wallflower, I felt relief. . . It may surprise you that a girl who largely puts [pieces of] herself on display could possibly be such a thing, and in intimate company, I’m anything but. But in large groups, events, and overall daily life among the crowds of New York (bless the anonymity in such a sea of people), I am that girl who is trying to be as inconspicuous as possible: melting into the perimeter of parties, abiding by the rules with absolute rigidity, choosing the last row in class. I’m not a total misanthrope: I just like small groups and familiarity. I started blogging partly because of social anxiety that kept me from connecting with new people, and over the years I’ve grown less timid because of it. But even if I somehow transform into the life of the party (don’t hold your breath), I think I’ll always see myself as a wallflower — just as I see myself as the middle child, despite being promoted from that position once Tessa was born. It’s just how I self-identify, and I’m totally fine with it. I promise I’m not being self-deprecating. After all, a wallflower is still a flower. . . If you made it this far, fill in the blank: I am __________.

Una publicación compartida de Keiko Lynn (@keikolynn) el

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de Clara?