¿te cuidas y no adelgazas?

10 errores que cometemos cuando queremos perder peso

¿Te pasas la vida haciendo dieta y no ves resultados? ¿Sientes que ya lo has probado todo para adelgazar y estás pensando en tirar la toalla? Estos errores pueden ser los culpables de que no pierdas ni un gramo.

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Escrito por:

Esther G. Valero

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errores adelgazar
Daria Shevtsova via Unsplash

Ya has perdido la cuenta de las dietas que has hecho y ninguna termina de darte resultados. Lo has probado todo y no hay manera de decir adiós a los kilos que se interponen entre tú y tu peso saludable. ¡Nada funciona!

Lo primero que deberías hacer para asegurarte de que todo va bien es acudir a un especialista. Una analítica completa y un buen reconocimiento médico detectarán si tienes algún desajuste hormonal o cualquier otro problema clínico que pueda estar dificultando que consigas tu peso saludable. Una vez descartado este punto (y siempre asesorada con un profesional de la nutrición), si sigues teniendo problemas para adelgazar, debes empezar a escarbar en tus hábitos. ¿Es posible que estés haciendo algo mal? Sí, es muy posible. Hemos crecido rodeadas de mitos en torno a la comida que, en lugar de beneficiarnos, pueden no ser grandes aliados para nuestro peso ni para nuestra salud.

Estos son algunos de los errores que solemos cometer sin saber ni siquiera que son un error… Echa un vistazo por si quieres remediarlos.

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El desayuno, la comida más importante del día

El desayuno, la comida más importante del día

Jamás te gustó desayunar. Llevarte algo a la boca nada más levantarte no iba contigo. Tu cuerpo te pedía esperar un par de horas antes de comer algo. Sin embargo, después de escuchar a tu abuelas decir hasta la saciedad que era la comida más importante del día y que saltártela era poco menos que un atentado contra tu salud, has terminado incorporando el hábito y ya no te lo saltas ni un solo día.

Pues bien, diferentes estudios han demostrado que saltarte la primera comida del día no tiene por qué repercutir negativamente en tu salud, tu rendimiento o tu peso. Se trata de una comida más y no es tan grave saltársela como nos han vendido desde hace décadas. 

Nuestro consejo: si no te entra nada al despertarte, no te fuerces a comer nada.  Obligarte a desayunar incrementaría las calorías de tu dieta y no te garantiza que te va a quitar el hambre. De hecho, a veces sucede lo contrario. Eso sí, si sales de casa sin desayunar, mete en el bolso una pieza de fruta o un snack saludable para evitar caer en la tentación de picar algo menos sano a media mañana.

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Cambiar la mantequilla por la margarina

La margarina es más sana

Otra creencia bastante extendida es que la margarina engorda mucho  menos que la mantequilla. ¡Gran error! Es cierto que, por norma general, la mantequilla es más calórica que la margarina, pero también es más sana.

Los dos productos tienen un alto contenido en grasas. La diferencia se encuentra en que las grasas de la mantequilla son de origen animal y las de la margarina, vegetal. Esto podría hacer pensar a simple vista que la segunda es más saludable, pero no es así. La margarina, tal y como la conocemos, es sometida a un tratamiento industrial que cambia la estructura de sus ácidos grasos, que pasan de ser insaturados a ser saturados (lo que conocemos como grasas trans). Además, contiene muchos más aditivos que la mantequilla.

Nuestro consejo. No debes abusar de ninguna de las dos, pero si una vez a la semana quieres darte un capricho al desayunar, es preferible que utilices la mantequilla

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Mejor una ensalada que un sándwich

Una ensalada siempre es la mejor opción

¿Qué te hace pensar que una ensalada sea siempre el plato más ligero? Muchas veces, cuando vas a un restaurante, te pides una ensalada pensando que es la mejor opción, pero no tienes en cuenta que, salvo que solo lleve lechuga, tomate, zanahoria y cebolla, puede no ser tan light como aparenta. Las salsas, la combinación de proteínas, los picatostes de pan… Bajo la apariencia de una inofensiva ensalada puede estar escondiéndose una bomba calórica no tan saludable como parece. 

Nuestro consejo. Cuando dudes entre varios platos, mira bien los ingredientes de cada uno de ellos antes de elegir. Si finalmente te decides por una ensalada clásica, añádele algo de proteína, ya sea dentro de la propia ensalada o a modo de acompañamiento. Te saciará más e impedirá que tengas hambre a los dos minutos. Además, tu comida será más más completa a nivel nutricional.

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Unas almendras para picar

No tomar frutos secos porque engordan

Tomar frutos secos no solo es saludable, sino que es necesario para que nuestro organismo funcione correctamente. Nueces, almendras, avellanas…, tienen multitud de beneficios para nuestra salud. Tienen proteínas vegetales, grasas no saturadas (de las buenas), fibras, vitamina E, magnesio, potasio

Nuestro consejo. La ración diaria de frutos secos recomendada es la que cabe en un puño, así que tampoco te pases. Puedes añadir unas cuantas a un yogur natural en lugar de tomarlas solas.

No te olvides de apostar siempre por la  opción cruda (nada de fritos) y sin sal. De esta forma controlarás la retención de líquidos, otro enemigo si quieres perder peso.

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No darte ni un capricho

No darte ni un capricho

Está claro que si te pones morada de dulces no solo no vas a adelgazar, sino que vas a terminar cogiendo algún kilo más. Pero restringirlos completamente de la dieta tampoco es la solución si te gustan mucho. La privación de ese pastel o ese helado podría desencadenar un ataque de ansiedad o frustración y hacerte mandar al traste la dieta. Como expone la psicóloga experta en alimentación consciente Itzíar Digón, “después de una época de mucho control, suele surgir el descontrol”.

Nuestro consejo. No abuses del dulce, pero tampoco te olvides de él por completo. Un capricho de vez en cuando no hace daño. Tómatelo como una recompensa a tu esfuerzo. Te sentará de maravilla y te ayudará a escapar de un atracón.  Una opción saludable: el chocolate negro de más del 85%. Tiene alto contenido en antioxidantes, enzimas y vitaminas. Uno de estos batidos dulces también saciará tu hambre de dulce.

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Comer con prisas

Comer con prisas

Reconócelo: hay veces que no le das el valor que tiene al momento de la comida. Comes de cualquier forma (incluso delante del ordenador) y lo haces a toda prisa para volver al trabajo o atender cualquier otro compromiso. Esto puede ir en tu contra, especialmente si quieres adelgazar: “Come despacio y mastica bien los alimentos. Es más importante de lo que parece porque, además de ingerir menos comida, le das tiempo al cerebro a recibir la orden de saciedad procedente del estómago. Esta orden tarda alrededor de 20 minutos en llegar y, si lo haces muy deprisa, probablemente comerás más de lo que necesitas”, afirma Laura Palomares, psicóloga y directora de Avance Psicólogos.

Nuestro consejo. Agenda el momento de la comida como cualquier otra cita importante de tu jornada. Debes darle la importancia que merece. Saborea los platos y tómate tu tiempo para masticar bien. Harás mejor la digestión y asimilarás mejor los nutrientes. La Dra. Palomares propone ponerse un reloj delante que nos recuerde que tenemos que intentar tardar el doble de tiempo de lo que tardaríamos normalmente. “Este ejercicio te ayudará a ser consciente del momento que destinas a alimentarte”, afirma.

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No comer postre

No comer postre

¿Cuántas veces has escuchado que si quieres adelgazar debes eliminar los postres de tu dieta? Es cierto que muchas veces podemos renunciar a él, especialmente si se trata de una tarta o un dulce, pero comer postre también es un hábito saludable que no tiene por qué interferir en tu pérdida de peso. Una pieza de fruta, un yogur natural sin azúcar, una onza de chocolate negro +85%, una compota de fruta sin azúcar, incluso gelatina sin azúcar..., ¡hay muchas opciones de postres aptos para adelgazar!

Nuestro consejo. Tómate un poco de tiempo antes de lanzarte al postre como una loca. Puedes dejar pasar 10 minutos entre el segundo plato y el postre. Durante este ratito, conecta con tu estómago y pregúntale si realmente tiene hambre. Es muy probable que te des cuenta de que ya estás saciada y que simplemente se trata de ansiedad o hambre emocional. Si transcurrido ese tiempo compruebas que realmente tienes hambre, ¡adelante!

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Abusar de los súperalimentos

Abusar de los súperalimentos

Existe bastante controversia con el tema de los súperalimentos. Mientras algunos profesionales otorgan un “poder” especial a algunos alimentos, otros sostienen que el verdadero secreto para mejorar nuestra salud o alcanzar nuestro peso saludable está en llevar una dieta sana y equilibrada.

En cualquier caso, no está de más incluir alguno de estos súperalimentos en nuestra dieta de forma racional. El té matcha, la cúrcuma, la granada, los arándanos secos (por ejemplo)…, cuentan con vitaminas, minerales y antioxidantes que pueden aportarnos un montón de beneficios. El problema es que a veces nos empeñamos en tomarlos todos a la vez y esto puede resultar contraproducente, especialmente cuando se trata de adelgazar. El contenido de azúcar puede exceder lo recomendado y resultar perjudicial.

Nuestro consejo. Trata de incluir algún súperalimento a tu dieta, pero no lo comas de forma aislada, sino añadiéndolo a tus platos como un ingrediente adicional. Te beneficiarás de sus propiedades y disminuirás los niveles de azúcar.

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Comer una pieza de fruta entre horas

Cenar fruta adelgaza

Este es, sin duda, uno de los mitos más arraigados. Creemos que cenar solo fruta (2 o 3 piezas) nos ayudará a perder peso, pero es todo lo contrario, porque a esa hora el organismo quema menos y los azúcares de la fruta se acumulan y tienden a sumar kilos. Una cena saludable debe ser ligera pero nutritiva y completa para evitar que llegues al desayuno comiéndote las piedras. Descubre cómo es la cena perfecta.

Nuestro consejo. Si al mediodía te has pasado con la comida y quieres cenar de manera ligera, opta por una crema de verduras y un yogur natural de postre.

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Plantear mal tus metas

Plantear mal tus metas

Antes de comenzar cualquier dieta, debes hacer una importante labor de análisis y planificación. No se trata de que te obsesiones, pero sí debes ponerte unas metas. Y, según Gonzalo J. Sánchez, coach y director del centro Emotium, estas metas han de ser razonables y ser planteadas en positivo. “Muchas personas vienen buscando ayuda con las metas puestas en negativo. Cuando nos planteamos objetivos en negativo, toda nuestra atención se centra en lo que no queremos y no en lo que queremos. Hay que revertir este proceso para conseguir mejores resultados”, añade.  

Nuestro consejo. Antes de comenzar una dieta, mentalízate y arranca el proceso animada. En lugar de pensar “Tengo que perder 5 kilos”, trata de darle la vuelta y decirte a ti misma “Voy a perder 5 kilos”. Puede parecerte una  bobada, pero la actitud influye mucho en cómo afrontamos cualquier cambio y puede ser la clave del éxito o el fracaso de cualquier proyecto.

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