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Cómo cuidar la piel sensible

Resolvemos todas tus dudas para disfrutar de una piel sensible sana y bonita y dile a adiós a las rojeces, granitos y tirantez.

Por Raquel González | Actualizado el 30 de enero de 2018, 11:15

Chica piel sensible

¿Cuáles son los síntomas para saber si tienes la piel sensible ? ¿Cómo puedes devolverle el confort y acabar definitivamente con las rojeces? ¿Qué es lo que la hace empeorar? ¿Cuál es el mejor maquillaje para la piel sensible? Si tienes dudas sobre cuáles son los mejores cuidados y hábitos para la piel sensible, respondemos a todas y cada una de las preguntas más habituales.

¿Cuál es la diferencia entre piel sensible, alérgica y atópica?

A veces es difícil diagnosticar si es un tipo de piel u otra, porque muchos de los síntomas son parecidos.

La piel sensible no tiene por qué ser alérgica. Es un tipo de piel más vulnerable que reacciona de forma exagerada ante determinados estímulos externos (calor, frío, cambios bruscos de temperatura, polución, el contacto de la piel con agua muy dura, cosméticos, metales o algunos tejidos ) e internos (comer cosas picantes, consumir alcohol). Esa hiper-reactividad actúa sobre las terminaciones nerviosas de la piel provocando tirantez, picores, calor, erupciones, descamación, quemazón o rojeces. Se les conoce también como pieles reactivas o intolerantes. Y aunque mucha gente asocia piel sensible a piel seca, hay que tener en cuenta que también existen pieles sensibles que son grasas.

En el caso de la piel atópica, se trata de una enfermedad crónica. Es una dermatitis (inflamación de la piel) y se caracteriza fundamentalmente por la sequedad. Es una piel con poca agua y grasa, lo que conlleva a su escamación e irritación y provoca síntomas molestos como un picor que llega a ser desesperante. No es contagiosa, pero en los últimos 30 años se ha duplicado su presencia a causa de factores ambientales y al incremento de productos irritantes. Cuando la enfermedad está en su máxima expresión hablamos de brotes, que aparecen en los momentos más insospechados.

En las pieles alérgicas está implicado el sistema inmunitario. La piel reacciona con un proceso inflamatorio ante una sustancia que la mayoría de personas toleran bien, pero en algunos casos el cuerpo reconoce como extraña (antígeno). Pueden ser alergias al polen, a determinadas plantas, a algunos alimentos (huevo, marisco, frutos secos) o a la exposición al sol. Es el dermatólogo quien a través de determinadas pruebas médicas determina si existe algún tipo de alergia.

¿La piel sensible se cura?

No, no se cura. Es decir, la piel no deja de ser sensible porque se siga un tratamiento específico. Es así en algunas personas por naturaleza. Sin embargo, si se emplean los cosméticos faciales y corporales adecuados y se tienen ciertas precauciones se puede evitar la irritación, reducir la reactividad exagerada y devolverle el confort a la piel.

¿Cuál es la mejor limpieza para una piel sensible?

Para mantener las rojeces y la descamación a raya es preferible desmaquillarse con una limpiadora que se retire sin agua (leche o agua micelar). Aunque si se prefieren las limpiadoras con aclarado, se puede usar un pan dermatológico o syndet, una especie de pastilla de jabón específica para pieles sensibles que, precisamente, no contiene jabón para no irritar la piel. Si se usa agua micelar, no se necesitará tónico después. Pero si se usa una crema o leche limpiadora, conviene usar un tónico facial sin alcohol para devolver el pH natural a la piel o, mucho mejor, sustituirlo por pulverizaciones de agua termal, que calma, descongestiona e hidrata.

Si tienes los ojos sensibles. Hay desmaquillantes específicos que especifican en su envase que son aptos para pieles sensibles (bifásicos o con agua termal) y que retiran el maquillaje sin necesidad de frotar el ojo. Incluso puedes disponer en las farmacias de monodosis estériles, que respetan la fragilidad de las pestañas o los párpados.

Las exfoliaciones. La piel sensible también puede hacerse limpiezas profundas. Lo único que hay que tener en cuenta es usar exfoliantes con micropartículas muy suaves (nada de sales, azúcares o gránulos grandes) y solo una o dos veces al mes, sin frotar fuerte.



¿Qué crema y productos son los mejores para la piel sensible?

  • Una hidratante que sea protectora y calmante. En caso de que la piel sea seca o madura, conviene aplicar también por la noche una crema reparadora y nutritiva que refuerce la cohesión de las células de la epidermis.
  • Lo mejor es usar solo cosméticos específicos para pieles sensibles. Se formulan con pocos ingredientes y de gran pureza. Cuanto más sencilla es la fórmula, menor riesgo de irritación y de que algunos activos reaccionen entre sí.
  • Envases airless. O lo que es lo mismo, envases que impiden que entre el aire y se oxide el producto. Así que mejor envases tipo dosificador o en tubo que los tarros.
  • Prescinde de componentes “problemáticos”. Como la lanolina, sustancias alcalinas (amoníaco), conservantes (parabenos, tiazolinonas), colorantes y perfumes. Fíjate que en la etiqueta ponga hipoalergénica.
  • Elige texturas fluidas y ligeras. Son más recomendables que cremas que sean demasiado untuosas o "taponen" la piel.
  • No cambies con frecuencia de producto y de marca. Evitarás el riesgo de descubrir nuevos irritantes. Si una crema te funciona bien, puedes usarla durante meses o años. Y si necesitas una fórmula más densa para el invierno, puedes elegir otro producto de la misma firma.
  • Un par de veces por semana. O cuando se sienta tirantez o picor se recomienda usar una mascarilla calmante. El agua termal, por otro lado, es un excelente comodín que se puede usar cuantas veces se desee.
  • El protector solar, imprescindible. Lo es para todo tipo de pieles, pero si es sensible, mejor que el protector sea pantalla total o con factor de protección solar 50+ y con filtros físicos y no químicos. Los filtros físicos, con una formulación a base de minerales, son mejor tolerados por las pieles muy blancas y sensibles.
  • Protege también las manos y los labios. Son otras de las partes del cuerpo muy expuestas y en el caso de las pieles sensibles agradecen mimos extras. Incluye en tu neceser cremas de manos (con alantoína, karité o pantenol) y bálsamos de labios hidratantes (mejor con FPS) para evitar que se sequen y agrieten.

¿Qué debo tener en cuenta si tengo la piel sensible pero además es seca?

Este tipo de piel se caracteriza por la tirantez y tienen tendencia a las rojeces, por lo que no toleran bien los ácidos frutales (alfahidroxiácidos), el retinol, los péptidos o las vitaminas C y E. Solo cuando se especifica que la crema es hipoalergénica es seguro utilizarla, ya que la potencia de estos activos se equilibra con otros ingredientes. Prioriza activos que descongestionan (aciano, rosa mosqueta, agua termal) y activos que refuercen los capilares (centella, cvid, ruscus) para las rojeces.

¿Tengo que tomar alguna precaución si mi piel además de sensible es grasa?

En este caso, además de tener en cuenta que la fórmula sea sencilla – con pocos ingredientes y que contenga activos calmantes–, es importante que las cremas sean oil free (libre de aceites), ya que si no, aumentan el riesgo de irritación y que se forme más sebo. Si no estás segura de cuál es tu tipo de piel, descúbrelo con nuestro test para proporcionarle los mejores cuidados.

¿Qué productos cosméticos o tratamientos debo evitar si tengo la piel sensible?

Fíjate bien en el siguiente listado y tenlo en cuenta cuando quieras cuidar tu piel si es sensible. Esto es de lo que deberías prescindir:

  • Los limpiadores agresivos (exfoliantes con partículas abrasivas, jabones).
  • Las cremas con hidroxiácidos (glicólico, láctico, salicílico), en especial si el pH final es ácido.
  • Cremas o productos perfumados. Los perfumes que se incorporan a algunas cremas pueden resultar muy atractivos al olfato, pero irritar la piel. Cuanto más aséptica y neutra sea la crema, menos riesgo hay de reacciones adversas.
  • Los peelings químicos. Son demasiado agresivos. Si tienes la piel sensible y quieres limpiar tu piel en profundidad o, por ejemplo, eliminar manchas, siempre debe ser bajo control de un dermatólogo o médico-estético
  • Productos con efecto calor. Hay algunos exfoliantes o anticelulíticos con efecto térmico. Mejor evitarlos, porque pueden causar rojeces.
  • Cuidado con algunas mascarillas. Las que se adhieren a la piel y luego hay que quitarlas de una sola pieza pueden dañar la piel. Mejor usar mascarillas calmantes, dejarlas actuar durante 20 minutos y después dar un ligero masaje para que se absorba el resto del producto.
  • Fotoprotectores con filtros químicos. Mejor con filtros orgánicos o físicos (óxido de zinc, dióxido de titanio), que contienen minerales que son muy bien tolerados por las pieles sensibles.
  • Agua muy calcárea. Si el agua de tu grifo es dura (contiene un alto nivel de minerales), mejor usar un filtro, hacer las duchas de 5-10 minutos o acabar las limpiezas faciales con agua termal.

¿Es mejor no maquillarme si tengo la piel sensible?

No necesariamente. Muchas mujeres que tienen la piel sensible piensan erróneamente que deben prescindir de buena parte de los productos de maquillaje porque resecan, provocan lagrimeo o el posterior desmaquillado va a irritar la piel. Pero en la actualidad hay una amplia gama de productos con excelente tolerancia dérmica y ocular, que incluso contienen activos que calman y reparan la piel, al tiempo que le dan color. Basta con que prestes atención al etiquetado y sigas las siguientes recomendaciones:

  • Elige productos hipoalergénicos y de buena calidad para minimizar el riesgo.
  • Opta por fórmulas con una alta proporción de ingredientes naturales y que no contengan conservantes químicos, derivados del petróleo ni perfumes. Las líneas que tienen certificado bio o ecológico (por ejemplo, Ecocert) son una buena elección.
  • Pide muestras. Por ejemplo, si quieres comprar una base de maquillaje. Muchas grandes superficies brindan esta opción. Así la puedes probar en casa para asegurarte de que no te producen ninguna reacción antes de comprar el producto.
  • Nunca te maquilles con los productos probadores que están a la vista (lápiz de ojos, máscara de pestañas, etc.). Te pueden causar molestias por el producto en sí o por falta de higiene. Es mejor que los pruebes en el dorso de la mano y que esperes unas horas.
  • Usa productos testados oftalmológicamente en el caso de los maquillajes para los ojos. Aunque no garantizan una seguridad total, sí es menos probable que causen problemas.
  • Evita las máscaras de pestañas de colores intensos (azul, verde, morado) y las sombras con pigmentos metalizados. Son más irritantes para los ojos.
  • Mejor no usar productos water-proof. Son más irritantes y requieren desmaquillantes más potentes, que pueden provocar reacciones adversas, como hinchazón de ojos.
  • Ojo con los esmaltes. Los esmaltes de uñas son los responsables del 20% de las dermatitis provocadas por los cosméticos. Los síntomas (enrojecimiento, picor e hinchazón) aparecen en la zona que rodea la uña o en zonas alejadas como el rostro –sobre todo en el cuello, los párpados y el mentón– debido al contacto con las uñas al realizar diversos gestos. Los ingredientes causantes son algunos colorantes, plastificantes y resinas con formaldehído, que forman parte de la composición. Apúntate a los esmaltes veganos o 5-free, que garantizan la ausencia de los 5 tóxicos más comunes presentes en las lacas de uñas.

¿Qué es es mejor ducharse o bañarse si tienes la piel sensible?

El contacto con el agua, dependiendo de la dureza de la misma, puede irritar la piel. Es mejor evitar las duchas y los baños con agua muy caliente, así como las saunas prolongadas. Sustituye tu gel de baño por una fórmula más suave (por ejemplo, con avena coloidal) o un gel-aceite para el baño, más respetuoso con el manto hidrolipídico y el pH de la piel. Las exfoliaciones, mejor espaciarlas a un par al mes, usando una esponja natural en lugar del guante de crin y utilizando exfoliantes enzimáticos (sin gránulos y con derivados de frutas tropicales que no irritan la piel). Y no olvides aplicar una loción corporal específica para pieles sensibles, que hidrate y alivie la tirantez.

¿Cómo se cuida el cuero cabelludo sensible?

  • Si notas tirantez en el cuero cabelludo, lava el pelo con agua tibia, que no esté muy caliente. Es mejor lavar 2-3 veces a la semana, no todos los días. Usa un champú sin sulfatos o de uso frecuente. Las mascarillas calmantes también van muy bien para usarlas una vez a la semana. Pero así como en las mascarillas capilares se recomienda normalmente aplicar el producto de medios a puntas, en los casos de cuero cabelludo sensible, estas se aplican con un ligero masaje en la cabeza para que penetren bien los activos desensibilizantes. Después se aclara con abundante agua.
  • Respecto a la coloración, algunos tintes de oxidación o permanentes suelen contener colorantes químicos y amoníaco, que pueden causar picor o irritaciones. Evítalos con tintes naturales o que no incluyan estas sustancias.

¿La temperatura afecta a la piel sensible?

Sí, es uno de los factores que más la condiciona. Las condiciones extremas de viento, frío, sol o fuentes de calor directo (calefacción intensa, mantas térmicas.etc.) y las variaciones bruscas de temperatura agravan el enrojecimiento y el picor de las pieles sensibles. Protégete con ropa de abrigo en invierno y no te olvides de usar fotoprotección durante todo el año. Si hace mucho frío o viento y estás en el exterior, reaplica la hidratante calmante con frecuencia.

Duchas rápidas. Precisamente por el efecto que el calor y el vapor puede ocasionar en tu piel (enrojecimiento, deshidratación), lo mejor son darse duchas de 5 minutos con agua templada y secar después con suaves toquecitos de la toalla, sin frotar.

¿Qué ingredientes cosméticos le devuelven el confort a la piel sensible?

  • Sustancias que están presentes en la piel, como la urea, algunos azúcares y aminoácidos (serina, prolina); o las ceramidas, que son reparadoras.
  • Los ingredientes con función barrera, como las ceras y mantecas vegetales (jojoba, karité).
  • Los activos calmantes (aciano, caléndula, regaliz, áloe, avena) y las aguas termales proporcionan confort.
  • Los hidratantes (la glicerina, el ácido hialurónico) tratan la aspereza y sequedad de la piel.
  • Los vasoprotectores (rusco, encina, hiedra) refuerzan los capilares.
  • Los antioxidantes (té verde, idebenona) para revitalizar las células.
  • Los activos inmunoestimulantes, que aumentan la capacidad de defensa de la piel, como el áloe y las algas marinas

¿Solo puedo mejorar mi piel sensible con cremas?

También puedes mejorar el estado de tu piel desde dentro de tu organismo a través de la alimentación y la nutricosmética.

Una alimentación sana, basada en productos frescos y de origen vegetal, con suficientes vitaminas y minerales mejora visiblemente la piel. El pescado azul, rico en ácidos grasos poliinsaturados omega-3 tiene, por ejemplo, una clara acción antiinflamatoria. Y también son muy recomendables los alimentos probióticos (yogur, kéfir, té kombucha) porque estabilizan la flora intestinal e impiden la actividad de los microorganismos dañinos. En cambio, las comidas picantes, queso curado, marisco, algunos condimentos, el café y el alcohol están desaconsejados.

Suplementos por vía oral. Los complementos dietéticos ricos en ácidos grasos esenciales (por ejemplo, aceite de onagra y borraja) refuerzan el manto hidrolipídico que protege la piel. Port otro lado, los antioxidantes (vitaminas C y E, resveratrol) también te ayudan, ya que impiden la formación y propagación de los radicales libres, que son responsables de daños en las células.

¿Hay tejidos que pueden provocar reacciones alérgicas?

Una persona con la piel muy sensible debería evitar los tejidos sintéticos, pero incluso también las las prendas de lana. Es mejor poner una camiseta de algodón debajo o usar directamente prendas de este tipo de tejido u otros naturales, como el lino o la seda. Procura también no llevar accesorios (bisutería, monturas de gafa) que incluyan níquel en su composición, porque pueden provocar reacciones alérgicas.

Si mi piel es muy sensible, ¿cómo la preparo para tomar el sol?

Si tienes picor, enrojecimiento y granitos en el escote, brazos y piernas después de pasear o de estar en la playa es probable que tengas una piel sensible al sol. En ese caso, toma precauciones y usa antes productos protectores y cosmética reparadora después (aftersun). Ten en cuenta que la irritación en estos casos consiste en pequeños granitos de color rojizo que van acompañados de fuerte picor y que aparecen en las zonas de exposición, aunque por lo general no suelen afectar al rostro.

En otras ocasiones, no aparece una erupción, sino manchas rojizas de tamaño variable y picor en el escote, pero desaparecen de forma espontánea cuando aparece el bronceado. Si te ocurre esto, conviene que no sigas tomando el sol hasta que la piel se haya recuperado por completo.

  • La exposición más segura. Cuando tomes el sol, hazlo de forma progresiva y evita las horas de radiación más intensa (entre las 12 y las 17 horas). Por la mañana, aplícate siempre un producto solar con factor de protección muy alto (FPS 50+) o alto (FPS 30-50), que también proteja de las radiaciones UVA y de los infrarrojos (IR-A). Reaplica cada dos horas y no te olvides de las zonas más escondidas como orejas, nuca, detrás de las rodillas y las ingles. Después de cada baño, aclara la piel con agua de la ducha, la sal del mar y el cloro de la piscina resecan y producen picor.
  • El sérum, un buen refuerzo. Si aplicas un sérum con antioxidantes (tocoferol, coenzima Q10) en el rostro y el escote antes del protector solar, reforzarás la protección de la piel frente a los radicales libres.
  • Si la tendencia a que aparezca la irritación se prolonga en el tiempo, es preferible que uses cosméticos hipoalergénicos que no contengan perfumes ni aceites esenciales ni colorantes. Y mejor aún sin conservantes.
  • Las aguas termales son excelentes. Calman y reconfortan la piel. Úsalas en sustitución del tónico facial o pulverízalas por todo el cuerpo después de haber tomado el sol.
  • Aftersun, después de la ducha en casa. Sé generosa y usa un aftersun específico apar el rostro y otro para la cara. El del rostro contiene más productos reapardores y antirradicales libres que frenan el fotoenvejecimiento de la piel. Repite la aplicación por la noche para calmar e hidratar la piel antes de la próxima exposición al sol.
  • Suplementos para pieles intolerantes al sol. Hay comprimidos que contienen carotenoides (betacaroteno, licopeno, luteína, etc.), vitaminas (A, C, E), minerales (selenio, zinc) y antioxidantes para reforzar las defensas de la piel desde dentro y proporcionar un bronceado homogéneo. Se empiezan a tomar un mes antes de exponerse al sol. Pero, por supuesto, no sustituyen a los fotoprotectores (la protección solar es indispensable), son nutricosméticos complementarios.
  • Extrema las precauciones. Los antibióticos, antihistamínicos y algunos antiinflamatorios pueden causar reacciones alérgicas al exponerte al sol.

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