Casa sana

8 claves para lavar la ropa sin perjudicar tu salud

Aunque parezca mentira, algo tan limpio como hacer la colada puede provocar algunos problemas para la salud si no se hace correctamente. Con nuestros consejos te ahorrarás problemas.

Trucos para lavar la ropa sin dañar tu salud

Cuando hablamos de microbios, siempre pensamos en la cocina, en el baño... Pero casi nunca en algo tan "limpio" como la lavadora. Sin embargo, según investigaciones recientes, los microbios también se esconden ahí. Si no hacemos la colada correctamente, pueden pasar de un tejido a otro, y de la lavadora a la ropa que se lava y de esta a ti. Para remediarlo, aquí tienes 8 claves infalibles para que tus coladas sean perfectas... ¡y saludables!

1. Mantener la lavadora en condiciones

Además de elegir una lavadora y secadora eficientes, es importante que la mantengas "en forma". Elimina los restos de fibras o jabón que puedan haber quedado tras un lavado. Asegúrate de que está siempre limpia y seca. Y, una vez a la semana, haz un ciclo de lavado sin ropa con una taza de lejía para evitar que ninguna bacteria sobreviva.

2. Usar jabones sin perfume y jabones neutros

Se necesita un cóctel de infinitos productos químicos para que un jabón o suavizante huela a lavanda, océano, colonia… Además de tener un enorme impacto medioambiental, muchos pueden resultar perjudiciales. Lo más seguro es elegir productos en cuya etiqueta ponga “sin perfume”, y utilizar jabones neutros.

3. Lavar la ropa de cama con agua caliente

Para aliviar los síntomas alérgicos, se recomienda lavar la ropa de cama en agua caliente al menos cada dos semanas. Y es que las mayores concentraciones de ácaros del polvo se encuentran en las sábanas y las fundas de almohada. “El lavado de la ropa a 70º los destruye totalmente”, asegura el doctor Josep Torres, de la Unidad de Alergología del Centro Médico Teknon. Y recomienda el uso de secadoras para eliminar los ácaros, pólenes y hongos ambientales.

4. Ventilar el cuarto de la lavadora

La presencia de agua, junto con el calor de la lavadora y de la secadora, pueden mantener altos niveles de humedad, las condiciones ideales para la formación de moho. Para evitarlo, deja abierta una ventana o enciende un ventilador cuando pongas la secadora.

5. Vaciar la lavadora en cuanto acabe

Las bacterias proliferan tan rápidamente en las zonas húmedas que se recomienda volver a lavar la ropa si pasa más de una hora sin sacarla del bombo una vez haya finalizado. Además, con el uso de agua fría (muy común cuando se quiere ahorrar) las bacterias sobreviven. Para que te hagas una idea, si la ropa se lavara a 40° presentaría una cantidad de bacterias 500 veces menor que antes del lavado. En cambio, si la misma ropa se lava a 30°, la cantidad sería solo 10 veces menor. Si quieres ir sobre seguro, lo ideal sería lavarla a la temperatura más elevada que permita según su etiqueta.

6. Lavar la ropa interior aparte

En una prenda de ropa interior hay muchas más bacterias que en el resto de la ropa. Un estudio realizado por microbiólogos de la Universidad de Arizona (EE. UU.), encontró bacterias procedentes de las prendas de ropa interior en el 40% de las ropas analizadas (lavadas con detergentes y sin lejía). Una contaminación que se da al lavar la ropa interior junto con el resto de prendas. Para evitarlo, lava la ropa interior por separado y con agua caliente. Y si alguien tiene alguna enfermedad infecciosa o diarrea, con lejía.

7. Ventilar también la lavadora

Las esporas del moho siempre están presentes en el aire, pero cuando encuentran una superficie húmeda –como, por ejemplo, el interior de una lavadora–, pueden instalarse y multiplicarse. Para evitar el crecimiento del moho en tu lavadora y que se traslade a la ropa, después de cada lavado deja la puerta abierta para que se seque el interior. Y mantén bien limpia y seca la goma que une el tambor a la puerta. Así impedirás que se acumule agua y restos de la colada, y que crezcan bacterias y hongos.

8. Vigilar la postura al ponerla

También entraña algunos peligros la postura que adoptamos al ponerla. Javier Llaneza, presidente de la Asociación Española de Ergonomía, nos aconseja cómo usar la lavadora de carga frontal sin perjudicar nuestro cuerpo:

  • Con la cesta de la ropa en las manos, baja la espalda manteniéndola recta, flexionando una pierna y apoyando la rodilla de la otra en el suelo. Así podrás meter cómodamente la ropa en la lavadora y volver a levantarte sin gran dificultad.
  • Al meter la ropa en el tambor, asegúrate de que tienes los brazos a la altura del ojo de buey.
  • Para sacar la ropa, repite la misma operación. Y a la hora de trasladar la ropa, haz dos viajes para no cargar con demasiado peso.
  • En el tendedero, el mayor riesgo es el de sufrir una hipertensión de espalda y de brazos. Asegúrate de tener la cuerda bien cerca.

TrucoClara

¿Sabías que…?

El secado al sol puede hacer que se depositen en la ropa pólenes o esporas de hongos. Si vas a cambiar de lavadora, ten en cuenta que hay modelos con programas específicos para luchar contra bacterias, ácaros y microorganismos.

Y si estás en modo "pelotón de limpieza", echa un vistazo a estos trucos para limpiar rápido la casa. ¡No te darás ni cuenta y la tendrás siempre perfecta!

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