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Recetas de fiesta low cost

Costillar de cordero asado

Un plato elegante, exquisito, a buen precio ¡y muy práctico! No resulta muy caro y se cocina casi solo. ¿Se puede pedir más?

Costillar de cordero asado

Costillar de cordero asado

Un plato elegante, exquisito, a buen precio… ¡y muy práctico!, aunque a alguien le cueste creerlo. Por un lado, el costillar de cordero no es de las piezas de carne más caras. Por otro, no se tiene que vigilar constantemente durante la cocción, y se puede servir directamente en la mesa sin necesidad de emplatar individualmente. Ideal para comidas de grupo.

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Lavar y secar el costillar

Lavar y secar el costillar

Antes que nada, coloca el costillar de cordero sobre una tabla con la piel hacia arriba. Haz un corte para delimitar por dónde dejarás los huesos limpios. Da la vuelta al costillar y haz un corte sobre el hueso de cada costilla para que puedas separar la carne. Retira la carne estirando con cuidado y dejando a la vista los huesos. Elimina los restos raspando las costillas con un cuchillo hasta dejarlas bien limpias. Reserva esta carne sobrante para aprovecharla en otras preparaciones.

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Preparar las hortalizas y hornear

Preparar las hortalizas y hornear

Mientras precalientas el horno a 160°, aprovecha para pelar las patatas baby, lavarlas y reservarlas. Pela también las cebollitas y lava los tomates cherry. Luego, en una fuente de horno, reparte las patatas y la cebolla, salpimienta y coloca encima el costillar de cordero. Por último, rocía todo con un chorrito de aceite por encima y hornéalo durante unos 25 minutos.

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Agregar los tomates y acabar de hornear

Agregar los tomates y acabar de hornear

Pasados los 25 minutos, abre con cuidado el horno y agrega los tomates cherry, vierte el vino y hornea el conjunto otros 15 minutos más aproximadamente. Justo antes de sacar el costillar de cordero del horno, sube la temperatura a 220° y mantenlo un par de minutos para que quede bien dorado por fuera. Y ya está listo para servir en la misma fuente o en una bandeja bonita. Puedes cortar las porciones de cada comensal directamente en la mesa. Y así te ahorrarás tener que emplatar individualmente.

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Una de las recetas típicas de cualquier celebración son los platos a base de una gran pieza de carne asada, como la de nuestra receta de costillar de cordero con patatas baby y tomatitos cherry, que te explicamos paso a paso en la galería de fotos.

Son platos que quedan muy vistosos a la hora de servir y, aunque no lo parezca de entrada, muy prácticos también.

¿El motivo? Se pueden ir cocinando mientras tú haces otras cosas, porque no hay que estar vigilándolos constantemente mientras se cuecen. Y se pueden servir directamente en la mesa, evitando el engorro de tener que emplatar individualmente. Algo que cuando no se tiene mucho espacio en la cocina ayuda bastante, la verdad.

Si además tienes buen ojo a la hora de escoger la pieza de carne, no tiene por qué salir muy caro.

Para empezar, las piezas de carne grandes y enteras siempre suelen salir más económicas que las troceadas. Y si se evitan las carnes más demandadas (como es el caso de la ternera) y las piezas más nobles (como los redondos y los solomillos), se pueden ahorrar unos cuantos euros.

El costillar de cordero con sus chuletas, por ejemplo, es más barato que el de ternera. Y la paletilla de cordero, una pieza que suele estar a muy buen precio, es una alternativa deliciosa para sustituir al costillar en esta misma receta.

Y si deseas una opción todavía más económica, recuerda que también puedes sustituir la pieza de cordero por una de cerdo.

Ingredientes:

  • 700 g de costillar de cordero
  • 500 g de patatas baby
  • 1 bandeja de tomates cherry
  • 250 g de cebollitas
  • 1 copa de vino blanco
  • Pimienta
  • Sal
  • Aceite de oliva

No desperdiciar nada

La clave para aprovechar el plato al máximo y no desperdiciar nada es reservar los huesos y la carne sobrantes que te queden al limpiar las costillas y preparar con ellos un guiso o una caldereta de cordero.

TrucoClara

COMBÍNALO CON ALGO VERDE

Como el cordero es una carne bastante grasa, lo más equilibrado es acompañarla con ensalada verde o un plato de verduras (ya sean al vapor, asadas o salteadas a la plancha). Combinan a la perfección y ayudan a digerir mejor el exceso de grasa.

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