Ser feliz con Rafa Santandreu

"Tengo miedo a perseguir mis sueños"

Todos podemos superar los miedos y ser felices en cualquier lugar.

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Tengo 27 años, soy bibliotecaria y me gusta mucho cantar. Ahora mismo me siento anclada en mi vida. Siempre he tenido el sueño de viajar, quizá de dedicarme a la música, pero nunca me he atrevido a dar el salto y dejar mi zona de confort. ¿Qué puedo hacer para superarlo?

Lo que te sucede es muy común: las personas tenemos miedos –la mayor parte irracionales– que nos limitan en nuestra vida. Mucha gente llega a la vejez arrepentida por no haber hecho esto o lo otro, porque no se atrevió en su día.

La psicología cognitiva –la que yo practico– nos enseña que las “emociones” son producto de nuestros “pensamientos”. Si tienes miedos es porque te dices a ti misma algo del tipo: “Quizá en el extranjero, yo sola, me sienta mal”; o “Si dejo mi trabajo de bibliotecaria puedo verme en grandes problemas después”… Lo que tienes que hacer es corregir ese diálogo interno.

La forma de hacerlo es siempre la siguiente: dedica media hora todos los días a debatir contigo misma acerca de esos miedos. Acumula todos los argumentos posibles para convencerte de que no hay nada que temer. Ya verás cómo los miedos ceden hasta desaparecer.

Yo te daré ahora algunos de esos argumentos racionales. Para empezar, hay una máxima de la psicología cognitiva que dice: “Todos podemos ser felices en cualquier lugar”. ¡Por supuesto! Te tienes que preguntar: “En Australia, Japón… o donde sea… ¿yo podré hacer cosas positivas por mí y por los demás?”. Haz una lista de todas las posibilidades. Fíjate en que a medida que las hagas serás feliz.

Mi caso

Yo tuve la suerte de estudiar en Inglaterra durante un año, mientras cursaba Psicología. Y fue uno de los periodos más felices de mi vida. Vivía en un campus maravilloso, lleno de campos verdes, lagos, estudiantes de todas las nacionalidades. Era súper divertido y emocionante. Pero conocí a algún compañero español que no estaba a gusto. En realidad, se quejaba de no poder ver los domingos a su equipo de fútbol, de no comer paella o cosas así. ¡Señor, qué tontería! Allí, en Inglaterra, podíamos ver rugby, comer comida india y otros mil millones de cosas nuevas y alucinantes.

Y es que a las personas frecuentemente nos da por quejarnos estúpidamente de lo que no tenemos y, entonces, dejamos de ver las maravillosas oportunidades que sí tenemos.

¡Yo me digo a mí mismo que yo seré feliz en todas partes! En China, Alaska o la Luna, si allí fuera… Porque en todas partes hay cosas valiosas para hacer, y yo me voy a concentrar en ellas y a olvidarme de lo que no tengo. Esa es una de las claves de la fortaleza.

Una última cosa, Rosa. Yo no siempre he pensado así. Cuando tenía tu edad también tenía miedos como los tuyos, pero los he superado gracias a este tipo de pensamiento racional. Pero tienes que “comerte el coco”, darle caña, dedicar todos los días media hora o una hora a la reflexión que hemos visto. Con este argumento que yo te he dado y todos los que se te ocurran.

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