Ser feliz con Rafa Santandreu

"Sufro ataques de ansiedad"

La fuerza de los ataques de ansiedad está en que te produzcan miedo; si eliminas el miedo, ya no podrán aparecer.

mujer ansiedad estres

Resulta que, desde hace un tiempo, experimento ataques de ansiedad sin un motivo concreto. Todo empezó en unos grandes almacenes en los que había mucha gente. Me agobié y me dio el primer ataque. Es algo muy desagradable. Sentía que el corazón se me desbordaba, que me iba a dar algo y morirme. Después de eso, he experimentado esa misma sensación un montón de veces. Y creo que va a más. Sin ninguna causa concreta, puede ser de día o de noche, me da esa ansiedad, que dura una hora más o menos y me deja hecha polvo. ¿Qué puedo hacer?

Lo primero que debes saber es que este problema es bastante común. Lo padecen un 8% de las personas en España. Se produce de la siguiente manera: experimentamos un ataque de ansiedad en un momento dado, por casualidad, como te sucedió a ti en la tienda. Y, enseguida, le cogemos miedo a la sensación de nervios.

A partir de ahí, de forma casi automática, estamos comprobando todo el día si el cuerpo está bien o mal. Y precisamente ese chequeo es lo que llama al nuevo ataque de ansiedad.

La forma de acabar con ello es romper el círculo de: ansiedad/miedo al ataque/chequeo/nuevo ataque.

Para ello, tenemos que aplicar un estilo de terapia conductual que se llama “aceptación y compromiso”. Se trata de 1) no evitar ninguna circunstancia en la que nos pueda dar el ataque; 2) llevar a cabo tareas útiles mientras experimentamos la ansiedad.

De esa forma, le estamos hablando a nuestra mente diciéndole: “Los ataques de ansiedad no son nada y no voy a permitir que delimiten mi vida”.

Su fuerza es el miedo

Has de saber lo siguiente sobre los ataques de ansiedad: su fuerza está en que te produzcan miedo; si eliminas el miedo, ya no podrán aparecer.

Atajar un problema de ataques de ansiedad es parecido a educar a un niño que tiene pataletas en el supermercado. Se trata de no darle lo que desea, no sucumbir a sus coacciones, enseñarle que no vas a responder jamás a sus ataques. Si somos coherentes, las pataletas desaparecen y el niño se vuelve una persona maravillosa, educada, capaz, segura de sí misma e incluso amorosa.

La terapia más acertada para los ataques de ansiedad es la de “Aceptación y Compromiso”, porque nos enseña a “aceptar” lo que estamos experimentando para, acto seguido, seguir comprometidos en las cosas que nos importan y actuar independientemente de la ansiedad.

No evites lo que te provoca ansiedad

También es muy importante que intentes “evitar evitar”, esto es, que no evites ninguna situación en la que te sientas vulnerable, en la que pienses que te puede dar el ataque.

Por ejemplo, es un clásico que las personas con ataques de ansiedad dejen de conducir o viajar porque tienen miedo a que les dé el ataque lejos de casa, donde les pueden socorrer al instante. Ese tipo de evitación tiene que ser eliminado. Así que prográmate un montón de salidas en coche o en tren hasta que tu mente aprenda que ya no eres rehén de los ataques de pánico. A esto se le llama técnicas de exposición y han funcionado toda la vida.

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