¿Qué puedo hacer para subir mi autoestima?

Pocas veces me veo guapa. Me siento poco capaz en comparación con otras chicas... ¿Qué hago?

como subir mi autoestima

Siempre he tenido una autoestima fatal. Muchas veces me he visto poco guapa (aunque en realidad lo soy, según me dicen), poco capaz en comparación a otras (aunque soy veterinaria y me saqué la carrera muy bien) y demás. ¿Qué podría hacer para valorarme más?

El problema de la autoestima está muy claro. Se trata siempre de dejar de valorarse por los valores trampa: la belleza, la inteligencia, la eficacia… Y solo dar importancia a la gran característica del ser humano, la mejor y únicamente valiosa: la capacidad de amar la vida y a los demás. Porque esta es la que, de verdad, otorga la felicidad.

Créeme: la gente muy guapa o muy inteligente es igualmente desgraciada. La gente muy capaz tampoco es feliz por el hecho de serlo. Nos han comido el coco para pensar que todo eso es esencial y es una gran mentira. Por lo tanto: ¡no te agobies por querer ser más guapa, lista o capaz! ¡Yo ya paso de eso!

Yo lo único que quiero ser ya es un gran amante de la vida y de mis amigos. Y, por cierto, solo me rodeo de personas que piensan como yo, porque son los mejores y los más positivos. Cuando dejamos de valorarnos por cosas externas, se acaba de golpe el problema de la autoestima, porque todos tenemos la capacidad de amar a la vida y a los demás, por eso todos somos súper valiosos (aunque sea en potencia), ¡desde que nacemos!

Cuando dudes de tu autoestima, pregúntate: “Si yo fuese síndrome de Down, ¿sería una persona valiosa?”. ¡Claro que sí! Precisamente por la capacidad de amar. Así que decídete ya por la madurez total. A partir de hoy vamos a centrarnos en la hermosa capacidad de amar.

Hay mucha confusión sobre la autoestima, incluso entre psicólogos. Muchas veces pretenden subir la autoestima de la gente diciéndole: “¡Tú puedes!”. Y eso no es bueno, porque lo cierto es que a veces uno puede, pero otras muchas, no. Si te valoras por tus logros, tu autoestima oscilará siempre: cuando te reconozcan méritos, te sentirás bien. Y cuando no, fatal.

La solución, por lo tanto, es hacerse humilde y disfrutar de las pequeñas cosas. Y, como decía, solo valorarse por la capacidad de amar. Algo que los seres humanos tenemos, a borbotones, desde el nacimiento.

Actualizado el

Relacionados

Loading...