Salud

¡Y vuelve a dormir del tirón!

¿No puedes dormir en verano? Te damos 13 trucos para conseguirlo...

Evita todo aquello que te impide descansar durante las vacaciones y descubre cómo dormir como un bebé.

1. Un pijama que no apriete

1. Un pijama que no apriete

Si no sabes dormir desnuda –esto es algo muy personal– utiliza un pijama fresquito y vaporoso, preferiblemente de seda o, si es de algodón, que no lleve una parte de poliéster añadido. Mejor sin costuras, gomas o etiquetas que puedan molestar o apretar.

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2. Y unas sábanas fresquitas

2. Y unas sábanas fresquitas

Opta por las sábanas de algodón. Aunque la seda es más fresca, si comparas la relación precio-frescor, gana el algodón.

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3. El trío SOT

3. El trío SOT

Silencio. Ojo con el ruido al dormir, ya que si pasa de 55 decibelios, podría favorecer la hipertensión.

Oscuridad. Duerme en un ambiente sin luz. Las células fotosensibles de la retina perciben ciertas ondas de la luz incluso con los ojos cerrados, lo que perturba el sueño.

Temperatura. Dormir en un lugar fresco favorece la relajación. Lo ideal es que la temperatura sea de entre 18 y 19 grados y la humedad de entre el 50% y el 70%.

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4. Despídete de los grupos de Whatsapp

4. Despídete de los grupos de Whatsapp

No sabes cómo, pero en verano se multiplican los grupos de WhatsApp. Ojo, porque estar tan conectada al móvil es un obstáculo para conciliar el sueño. Mínimo media hora antes de irte a dormir deja de usar cualquier dispositivo. Esto incluye tablets, ordenadores y teléfonos móviles.

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5. ¿Horarios? ¿Cómo?

5. ¿Horarios? ¿Cómo?

Sabemos que en verano es difícil, pero mantén un horario más o menos regular para irte a dormir. Si te acuestas cada día a una hora distinta, te costará mucho conciliar el sueño. Las siestas, hazlas máximo de 20 a 30 minutos, nada de una hora.

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6. Excitantes ocultos

6. Excitantes ocultos

Un granizado de café, un smoothie con jengibre, un helado de chocolate... Son productos que en verano te sueles permitir porque hace calor y te das el capricho. Pero vigila, ya que esconden ingredientes que son excitantes y que dificultarán tu sueño. Si te apetece un batido descubre cuál es el mejor para ti y si quieres helado, atrévete con estas refrescantes ideas.

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7. Esa copita de vino...

7. Esa copita de vino...

Las terracitas y el salir constantemente hacen que se dispare la cantidad de alcohol que consumimos en verano. El alcohol tiene un efecto rebote en el sueño: en un principio nos ayuda a conciliarlo más rápido, pero luego también lo interrumpe. Además, ¿sabes las calorías escondidas que tienen las bebidas alcohólicas?

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8. Ojo con lo que cenas

8. Ojo con lo que cenas

Las típicas cenas con amigos pueden dificultar el sueño porque suelen alargarse más de la cuenta. Lo ideal es cenar mínimo dos horas antes de irte a dormir para asegurar una buena digestión. Si no lo consigues, intenta cenar ligero, que pese más la conversación que la comida.

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9. Alimentos que te ayudan a descansar

9. Alimentos que te ayudan a descansar

Toma alimentos como el plátano, la avena, el zumo de cereza, los huevos o la leche. También algunos hidratos de carbono como el arroz o la pasta integral. Y procura evitar las comidas muy condimentadas con especias picantes o los alimentos que producen acidez o reflujo, porque entorpecen el sueño. Y destierra las comidas grasas.

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10. Efecto tumbona

10. Efecto tumbona

Si te pasas el día estirada en la tumbona o en el sofá porque estás de vacaciones, por la noche te será prácticamente imposible dormir. Hacer deporte y mantenerte activa tendrá un efecto ansiolítico y mejorará tu capacidad de descanso, así que ¡muévete!

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11. Ante todo, caaaaalma

11. Ante todo, caaaaalma

Viajes, desplazamientos, últimos coletazos del trabajo… Si estás nerviosa, te costará dormir. Busca desconectar de las preocupaciones, por ejemplo, contemplando una puesta de sol, meditando, dando un paseo, un baño de noche… Te ayudamos a superar el estrés en solo 5 pasos.

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12. Cambio de cama

12. Cambio de cama

Con los viajes de verano solemos cambiar bastante de cama, y esto afecta a la calidad del sueño. Si no consigues dormir en un lugar cómodo, al menos procura usar una buena almohada. Hay hoteles en los que puedes pedir cojines especiales.

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13. Y si te desvelas...

13. Y si te desvelas...

Si te despiertas y no puedes volver a dormir, no te quedes en la cama poniéndote nerviosa, mejor haz alguna actividad aburrida. Dedícate unos 20-30 minutos a leer algo tedioso, planchar, clasificar facturas... y luego prueba a volverte a dormir, ¡mano de santo!​

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Aunque el momento de meterse en la cama suele ser uno de los más placenteros del día (con permiso de la playa, la piscina, las terracitas,...), a veces puede convertirse en algo terrorífico. El calor y el bochorno juegan en nuestra contra y nos impiden descansar como nos merecemos.

Para que este verano consigas dormir como un bebé, en la galería encontrarás el decálogo –aunque son 13 en total– del buen dormilón, con trucos, consejos y hábitos que debes evitar para lograr descansar durante toda la noche.

A la hora de dormir, todo influye

Para poder disfrutar de un placentero sueño debes tener en cuenta muchos factores. Desde el pijama que lleves –si lo usas, mejor optar por algo vaporoso, de seda o algodón– hasta las sábanas y la habitación en la que te encuentres. La luz, el ruido y la temperatura son tres cosas importantes a la hora de cerrar los ojos. Para descansar bien debes estar en una habitación tranquila.

Intenta cenar e ir a dormir siempre a la misma hora

Además de estos factores más o menos básicos y que todos podemos saber, debes tener en cuenta también que lo que comas a la hora de la cena, o incluso en la merienda, afecta a la calidad de tu sueño. El café, el chocolate o el alcohol son excitantes, por lo que no te ayudarán precisamente a dormir como un lirón. Ocurre lo mismo con los alimentos picantes, lo único que hacen es entorpecer el sueño. Opta por alimentos como el plátano, la avena, los huevos o la leche, y algunos hidratos como la pasta o el arroz integral.

Es normal cambiar la rutina y los hábitos diarios en verano. Y es que apetece alargar las sobremesas, nos damos más caprichos y modificamos nuestros horarios para "adaptarnos" al sol. A pesar de esto, te recomendamos regirte por unos horarios regulares, que cenes siempre a la misma hora y te vayas a dormir más o menos a tu hora habitual. Y ojo con echarte largas siestas. Al final del día, si no has hecho mucha actividad, no podrás dormir porque estarás "demasiado descansada".

El cambio de hábitos y de temperatura puede traerte dificultades para dormir

Otro consejo que te damos para conseguir dormir bien en verano es evitar utilizar cualquier dispositivo como tablets, ordenadores o teléfonos móviles media hora antes de meterte en la cama. Y si te desvelas a media noche y no puedes volver a dormir, levántate de la cama y ponte a hacer algo que te aburra muchísimo. Verás cómo caerás rendida al poco rato.

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