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10 cosas que tu pecho dice de tu salud

A veces son solo pequeños cambios imperceptibles, y otras se notan más. Hemos seleccionado 10 situaciones en las que tus pechos pueden estar mandándote señales de que algo no va bien.

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Estrías, cambios en el color o en el pezón... Tu pecho puede estar mandándote señales sobre tu salud, pero quizá no acabas de entender qué quiere decirte. Puede que ni siquiera hayas reparado en esos pequeños cambios. Así que si quieres que te ayudemos a interpretar estas señales y avisos, no dejes de leer el siguiente artículo.

1. Estrías: podría ser cosa de tus hormonas

La idea más extendida es que las estrías aparecen al engordar de forma rápida, porque la piel se estira y se rompe. Pero ahora se sabe que en las estrías influyen decisivamente los cambios hormonales, como los que se producen en la adolescencia o durante el embarazo. Estos cambios hormonales hacen que disminuya la cantidad de colágeno y elastina, sustancias de la piel que la mantienen firme y elástica. Para evitar las estrías, protege la piel con cremas con componentes antiestrías. Una vez aparecen, las estrías no se pueden eliminar, pero sí atenuarse con tratamientos como el láser.

2. Dolor en los pechos: seguramente es algo benigno

Hay muchas causas por las que pueden doler las mamas, y la mayoría de ellas son benignas. El dolor puede ser causado por el síndrome premenstrual, un sujetador mal ajustado, un golpe leve en el pecho al chocar contra algo, al hacer ejercicio de impacto e, incluso, por ir cargada a menudo con una bolsa en el hombro. Si te duele el pecho, acude al médico para que revise qué puede causar el dolor. Solo en casos muy poco frecuentes puede alertar de cáncer.

3. Arrugas: ¿te has pasado con el sol?

La piel del escote es muy fina, parecida a la del cuello, y si la expones mucho al sol, es fácil que se deshidrate y envejezca antes. De igual forma que usas crema con protección en la cara, póntela también en la zona del pecho. En la playa, la crema no debe bajar de un FPS 50; y durante el resto del año utiliza una crema solar con un FPS mayor de 20.

4. Celulitis en el pecho: quizá sea un cáncer

Si notas que la piel del pecho muestra un engrosamiento, aparecen diminutos hoyuelos similares a los de la “piel de naranja” y se acompaña de una inflamación de la mama, podría estar indicando que hay un cáncer inflamatorio de seno. No te asustes, pero pide cita urgente con tu ginecólogo.

5. Pezón invertido: ¿es algo nuevo?

Si siempre los has tenido hacia fuera y te das cuenta de que uno ha ido hacia dentro, acude rápidamente al médico porque podría ser signo de cáncer. Si, por el contrario, siempre los has tenido hacia dentro no te preocupes porque forma parte de tu anatomía y no tienen por qué ocasionar problemas. Sin embargo, mantén la atención por si se producen cambios o se acentúa esta tendencia.

6. Cambios en el color del pezón: si no estás embarazada, préstales atención

El color de los pezones varía mucho de una mujer a otra, pero debes estar atenta a los cambios de tu propio color si no estás embarazada. Si los cambios se dan en un solo pezón o van acompañados de enrojecimiento y picor, consulta con tu ginecólogo, porque pueden alertar de un tipo poco común de cáncer. Si estás embarazada, es normal que el pezón y la areola se agranden y oscurezcan.

7. Dolor en el pecho: ¿y si es el corazón?

Muchos ataques al corazón empiezan con una simple molestia en el centro del pecho que dura algunos minutos o que desaparece y reaparece. Se siente como una presión incómoda, sensación de ahogo y/o dolor. Si reconoces estos síntomas, te notas más cansada o ansiosa de lo habitual, tienes ardor de estómago, náuseas, mareos o sudores fríos, ve rápidamente a Urgencias.

8. Pechos más pequeños: ¿podría ser el café?

Es habitual que los pechos puedan ver reducido su tamaño al adelgazar, al bajar los niveles de estrógeno tras dejar la píldora o durante la fase previa a la llegada de la menopausia. Pero, según un estudio sueco, el café también podría ser el responsable. Beber tres tazas al día o más, a la larga, hace que disminuya el volumen del pecho, así que no te pases.

9. Secreciones en los pezones: ¿cómo son?

La secreción anormal en los pezones puede variar mucho y tener distintas causas. Aunque las secreciones en las mamas se deben generalmente a un trastorno benigno, debe tratarlas un médico, y más si provienen de un solo pecho y se producen sin que se apriete la mama. Si notas que de tu pecho sale algún tipo de líquido, consulta a tu médico. Identificamos 4 tipos diferentes:

  • Con pus y mal olor. La secreción puede estar causada por una infección de mama (mastitis).
  • Transparente o con sangre. Suele darse en un solo seno y puede estar causada por un tumor benigno.
  • Verdosa. Puede tener distintos tonos de verde o marrón verdoso o como con sangre, y es espesa y pegajosa. Puede estar causada por un tumor benigno (fibroadenoma) o por un ensanchamiento benigno de los conductos de la mama.
  • Lechosa. Si no se da durante el embarazo o la lactancia puede deberse a un problema de la tiroides, que provoca un desequilibrio hormonal.

10. Bulto en el pecho: ¿benigno o tumor maligno?

Antes de dejarte llevar por el nerviosismo, identifica cómo es el bulto que tienes en el pecho. Existen estos cuatro:

  • Es blando y se mueve. Si no está anclado en el tejido y lo palpas, probablemente se trate de un bulto de grasa o lipoma. El tumor maligno, a diferencia de este, es duro y queda como fijado en la piel.
  • Saquito cerrado. Está bajo la piel y su crecimiento suele ser lento, aunque a veces puede cambiar de tamaño rápidamente. Todo ello suele indicar que es un quiste, lo que pasa es que si es duro y está en una zona profunda, puede confundirse con un tumor.
  • Redondeado y duro. Suele tratarse de un fibroadenoma y es frecuente en mujeres cuyas mamas son muy fibrosas; pero como tiene poca movilidad, puede confundirse con un tumor maligno, por lo que siempre es mejor consultar al especialista.
  • Varios e irregulares. Más que bultitos, lo que puedes notar son las glándulas y conductos propios del seno. Esto suele pasar en mujeres cuyas mamas tienen poco tejido graso.

Sea del tipo que sea, consulta siempre con tu ginecólogo.

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