Salud

¡Estamos en alerta!

Cómo prevenir un golpe de calor

Lo ideal es evitarlo, pero también lo es reconocerlo para actuar con rapidez, ya que puede poner la vida en riesgo.

Mujer tumbada protegiendose del sol

En verano, en un país como el nuestro donde en ciertas zonas se podría freír un huevo al sol en las horas centrales del día debido a las altas temperaturas que se alcanzan, el riesgo de sufrir un golpe de calor es muy alto. Tanto si estamos en alerta como si se trata de un día achicharrante cualquiera de verano, los consejos que te damos a continuación para poder prevenirlo te serán de mucha utilidad.

Tomar precauciones nos puede ahorrar un serio disgusto, pues este trastorno puede llegar a poner en peligro nuestra vida, sobre todo a deportistas que se someten a entrenamientos muy intensos, personas que sufren problemas cardiacos o que tienen una edad avanzada.

¿Por qué se produce?

El organismo tiene sus propios mecanismos para enfriarse mediante el sudor. Pero cuando las temperaturas son muy altas, hay mucha humedad y se pierden muchos líquidos, se puede alcanzar rápidamente una temperatura corporal superior a los 40º, lo que pone en serio riesgo la vida.

¿Cómo reconocer el golpe de calor?

Los síntomas que delatan el golpe de calor son sequedad de la piel y de la boca, fiebre, dolor de cabeza, sensación de mareo, confusión, somnolencia, debilidad física, náuseas e incluso vómitos, calambres, tensión baja, y puede llegar a haber una pérdida de consciencia.

¿Qué hacer para prevenirlo?

  1. Beber antes de tener sed. Es importante que repongas líquidos continuamente sin esperar a tener sed, ya que cuando se siente sed es que ya se está algo deshidratado. Tienes muchas alternativas para mantenerte hidratada: agua, infusiones, batidos, granizados, helados o refrescos. Si te cuesta beber agua, toma nota de estos consejos.
  2. Evitar las bebidas con cafeína o alcohol. Son bebidas diuréticas y provocan una pérdida extra de agua. Por ello, es mejor evitarlas o moderar su consumo. Además, si tomas un café, acompáñalo siempre de un vaso de agua, así compensas el efecto negativo que pueda tener.
  3. Comer abundantes frutas y verduras. Son ricas en agua y también ayudan a mantenerte hidratada. Por eso en verano nos apetecen los gazpachos, las cremas frías, las ensaladas o los postres de fruta –¿Te gusta la sandía? ¡Tómala de mil manera este verano!–. Además, basar la dieta en estos alimentos hace que las comidas sean más ligeras, lo que también ayuda al organismo a afrontar mejor las altas temperaturas.
  4. Duchas tibias. Es mejor no ducharse con el agua muy fría, porque el cuerpo luego debe volver a elevar su temperatura para compensar el calor que ha perdido. Y si esto se une al calor ambiental, el resultado puede ser contrario a lo que buscábamos.
  5. Vestir ropa ligera y cómoda. Tanto para estar en casa como para salir a la calle. Mejor que sea holgada y de tejidos naturales como el algodón, el lino o la seda. Olvídate de los colores oscuros y protégete la cabeza con sombreros o gorras.
  6. Ponerse bajo una sombrilla. En la playa, la piscina o la terraza, evita estar mucho rato expuesta directamente bajo los rayos del sol. Es mejor que te protejas bajo una sombra, ya sea la de un árbol o la de una sombrilla.
  7. Refrescarse muñecas y cuello. Hazlo cuando te sientas acalorada. Puedes llevar un spray con agua termal en el bolso, te ayudará a refrescarte.
  8. Recuperar el abanico. Otro fijo en el bolso en momentos de calor. Te vendrá muy bien cuando sientas que sube la temperatura.
  9. Evitar la actividad física y el ejercicio en las horas centrales del día. Son las más calurosas, y no es conveniente hacer grandes esfuerzos cuando aprieta el calor, ya que sumamos el calor ambiental al del cuerpo, que quema energía al moverse, lo que nos expone más al golpe de calor. Y cuando hagas ejercicio, aunque sea a primera hora de la mañana o última de la tarde, bebe una mayor cantidad de líquido para compensar las pérdidas que se producen por el sudor.

¿Cómo reaccionar si alguien sufre un golpe de calor?

Si vemos que alguien está sufriendo un ligero mareo a causa del calor, lo primero es llevarlo a un lugar fresco y con sombra y tratar de que reponga líquidos. Si está consciente, es probable que sea un síncope. Se parece mucho al golpe de calor, pero no es tan grave. Hay que tumbarle y levantarle las piernas para que la sangre llegue a la cabeza, así como acompañarle hasta que se sienta mejor.

En caso de que la persona sufra pérdida de consciencia, delirios o confusión, hay que desvestirle lo máximo posible para que el cuerpo se enfríe, llamar a Urgencias o trasladarle a un centro sanitario. Puede entrar en precoma. Le podemos dar líquidos, pero nunca medicamentos, y menos si son antiinflamatorios. Hay que esperar al diagnóstico del médico.

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