Psicología

Tiene muchos beneficios

A tu cuerpo le gusta la Navidad

Si crees que la Navidad solo significa coger algún kilo de más o ir estresada, estás muy equivocada. Celebrar estas fiestas es muy bueno para tu salud.

a tu cuerpo le gusta la navidad

Cuando se trata de salud, las Navidades tienen por lo general muy mala prensa. Los excesos en la mesa, el agobio por comprar múltiples regalos con un tiempo y un presupuesto limitados, la ansiedad provocada por el reencuentro con familiares con los que no nos llevamos bien…

La lista sería muy larga, pero lo cierto es que bajo esa imagen negativa, la Navidad esconde también muchos beneficios para tu salud de los que no siempre somos conscientes. Descúbrelos y sácales el máximo partido.

La familia, un seguro de salud

Según un estudio de la consultora GfK, el 65% de los españoles considera que lo más importante para tener una buena salud física es pasar tiempo con la familia, los amigos y las mascotas. Comer acompañado tiene muchos beneficios: se mastica más despacio, favorece que los niños adquieran hábitos nutricionales más saludables, se intercambian ideas que favorecen la autoestima de los pequeños...

Estar con amigos es igual de bueno que no fumar

Sí, sí, como lo lees. Y no lo decimos nosotras, sino investigadores de la Universidad de Chapel Hill (EE. UU.), que afirman que tener una nutrida red de relaciones sociales es tan positivo para la salud como no fumar o hacer ejercicio físico.

Las personas con buenos amigos suelen tener la presión arterial más baja, menor masa corporal y menores niveles de inflamación en el cuerpo. Además, reduce los niveles de estrés y ansiedad, y con ello el riesgo de padecer migraña
 o problemas digestivos.

El placer de regalar

Cuando damos y recibimos regalos nuestro cerebro segrega dopamina, una hormona que aporta bienestar. Pero cuando regalamos, también segrega oxitocina, la hormona responsable de que amemos. Incluso hay estudios que sugieren que no regalar nada puede despertar sentimientos de vergüenza que hagan que los niveles de cortisol, la hormona del estrés, aumenten.

Dar y recibir abrazos

Déjate llevar por el espíritu navideño y no dudes en dejarte achuchar. Según la revista Psychological Science, aquellos que reciben una mayor cantidad de abrazos tienen menos riesgo de padecer ansiedad o depresión, sufren menos estrés y tienen una menor probabilidad de tener alguna enfermedad propiciada por este, como las infecciones. Los abrazos –o cualquier contacto físico– genera sentimientos de apoyo por parte de familiares y amigos.

DIY edición Navidad

Si disfrutas decorando la casa con detalles hechos por ti, ya sabes lo reconfortante que es hacer trabajos manuales. Estimula la creatividad y contribuye a aumentar la autoestima, además de mejorar la psicomotricidad. Además de esto, el gran beneficio de las manualidades para la salud es que favorecen la concentración y, con ella, que nos olvidemos de los problemas y preocupaciones y que aliviemos la ansiedad.

Sáltate la dieta

¿Te has fijado en que al seguir una dieta siempre se pierde más peso al principio y luego cada vez cuesta más? Es porque el cuerpo se adapta a consumir menos calorías y frena el adelgazamiento.
 Para reactivar la pérdida de peso, deja la dieta de lado unos días y conseguirás que tu metabolismo se anime.

Eso no significa comer sin control, sino disfrutar de las comidas navideñas comiendo de todo en cantidades razonables, sin repetir y compensando en las siguientes comidas.

Anímate a cantar villancicos

Da igual si desafinas, cantar hace que segreguemos endorfinas, aumentando la sensación de bienestar. Así que coge el micro y dalo todo. Cuando cantas la respiración se vuelve más lenta y esto disminuye la presión arterial y el ritmo cardiaco, generando más sensación de calma. Y si cantas acompañada, refuerzas el sistema inmunológico y tienes menos estrés. Ya sabes, para la sobremesa, ¡karaoke!

Saca a tu niño interior

La Navidad nos ofrece la oportunidad perfecta para volver a conectar con el niño que llevamos dentro y con los niños que hay en casa. Aprovecha para volver a disfrutar del juego ya que, lejos de ser solo cosa de niños, este también tiene importantes beneficios para nosotras: activa el cerebro, ayuda a mantenerlo en forma, alivia el estrés... Además, si juegas con tus hijos, estrechas los lazos con ellos, mejoras vuestra comunicación y les transmites tus valores y enseñanzas.

Y si después de todo esto aún odias estas fiestas, dales una oportunidad y descubre cómo hacer que te guste la Navidad con 10 sencillas claves.

Relacionados

Loading...