Alimentación

Sano y sabroso

Trucos para hervir de forma sana y sabrosa

Cuando pensamos en cocina sana solemos pensar en verdura hervida, pero… pasarte hirviéndola puede hacer que pierda nutrientes. Además, es mucho más sosa que si la dejas al dente. Te contamos los secretos para unos hervidos sabrosos y realmente saludables.

hervir saludable trucos

Sí, la verdura hervida es muy sana, pero… a condición de hervirla bien. Y sí, también puede ser sosa, aburrida y no tener ni pizca de chispa. ¡Cambia el chip! Comer un hervido sabroso y saludable es más fácil de lo que crees y estás a nada de descubrirlo.

Cómo conservar los nutrientes al hervir

  • Hacer trozos grandes. Cuanto más trocees los alimentos, más nutrientes perderán.
  • Echar limón al agua. Acidificar el agua de cocción con limón o vinagre ayuda a preservar las vitaminas. En cambio, añadir bicarbonato las reduce.
  • Empezar con el agua calentita. Si el agua está fría al añadir los alimentos, se pierden alrededor del 35% de los hidratos de carbono, vitaminas hidrosolubles y sales minerales.
  • Regular la temperatura. Procura que la temperatura del agua no supere los 90º (puedes usar un termómetro de cocina). Si ni bajando el fuego consigues regularlo, puedes añadir agua fría.
  • Poner el agua justa. Cuanto mayor sea la cantidad de agua más nutrientes se perderán. Solo hay que hervir con mucha agua los alimentos ricos en nitratos (que pueden ser tóxicos), como verduras de hoja verde, zanahorias o rábanos.
  • Tapar la olla. Evitarás que se pierdan más vitaminas con el vapor.
  • Dejar los alimentos al dente. Las verduras, como la pasta, deben quedar cocidas pero firmes. Así conservan más vitaminas. Si no las vas a comer inmediatamente, corta la cocción poniéndolas en agua con cubitos, lo justo para que bajen rápidamente de temperatura.
  • Colar rápido. Si dejas los alimentos en remojo en el agua de cocción los nutrientes siguen diluyéndose.

Para un hervido sabroso

  • Controlar el tiempo. Un hervido corto preserva mejor el sabor de los alimentos. Por ejemplo, un escaldado (hervir a fuego fuerte 2-3 minutos) hace que espárragos o brócoli tengan todo el sabor y un color brillante.
  • Espumar. Al hervir, las impurezas de los alimentos suben a la superficie. Por ello, retirarlas con la espumadera hace que mejore el sabor.
  • Recuperar el chup chup. Las abuelas son sabias y ellas, que no escatimaban tiempo en la cocina, solían guisar a fuego suave en cocciones más largas. Hoy, las ollas de cocción lenta (crock pots) o las que funcionan con calor retenido nos ayudan a recuperar este sano chup chup.
  • Especias y hierbas aromáticas. Añádelas al agua de cocción, no solo sal, para que tus alimentos se impregnen de sabor.

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