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Cómo cuidar la piel mixta

El tipo de piel más frecuente y el más complicado, porque es una mezcla de la piel seca y la grasa, por lo que tiene todas sus ventajas… pero también sus inconvenientes.

como cuidar piel mixta

Es el tipo de piel más frecuente y el más complicado de tratar, ya que presenta características “contradictorias”: grasa en la zona T (frente, nariz y barbilla) y sequedad en sienes y mejillas. Son pieles que necesitan purificación y un ritual de limpieza impecable dos veces al día para que los poros siempre estén limpios y puedan respirar con normalidad.

También es el tipo de piel más "cambiante", en función de factores externos (sol, tabaco, clima, contaminación) e internos (ciclo menstrual, estrés, sueño, medicamentos, cosméticos con demasiado alcohol). Por lo que es una de las pieles que más acusa los malos hábitos pero que mejor reacciona cuando estos se modifican.

Sus necesidades de día y noche

Puedes optar por tratar las dos zonas de manera diferente, con un tipo de producto en cada zona, o aplicar un tratamiento para un tipo de piel durante el día y el otro durante la noche. Los aceites esenciales de lavanda, ylang-ylang y, en general, todos aquellos con propiedades purificantes le convienen.

Exfoliar para ganar luz sin aportar brillo

La falta de luz es uno de los principales puntos débiles de la piel mixta. Para recuperar luminosidad, pero sin aportar brillo
 exfolia tu piel una vez a la semana.

  • Peeling suave. Usa exfoliantes con enzimas y ácidos frutales, para hacer un peeling suave. Es la mejor opción contra los tonos de piel apagados y grises, y para eliminar las imperfecciones.
  • Evita los de microgránulos grandes. Porque corres el riesgo de sobreexcitar las glándulas sebáceas. Y no dejes actuar el producto durante más de 10 minutos o resecará aún más las zonas secas.
  • Dale vitaminas. Con los poros bajo control gracias a la exfoliación, el siguiente paso es devolverle la luz al rostro. Usa cosméticos con vitamina C. Si utilizas ampollas, es posible que notes que la piel de las mejillas está más seca. En este caso, aplica además la crema hidratante para compensar.

Reequilibra la piel, ¿conoces el multimasking?

Es mucho más que una simple mascarilla. La última tendencia en belleza consiste en aplicar distintos tipos de mascarilla en la cara. De esta forma se cubren las necesidades de las diferentes zonas. Aplica una vez a la semana una mascarilla seborreguladora en la zona T y una mascarilla hidratante o revitalizante en las zonas secas. Déjalas actuar durante 10-15 minutos y aclara.

Usa las mascarillas en monodosis. Son perfectas para el multimasking y no acumulas productos.

El sol es un aliado a medias

Si tu piel es mixta, habrás notado que cuando tomas el sol la secreción de grasa se frena. No te engañes, es de forma provisional. Al cabo de unas semanas la producción de grasa se intensifica en la zona T. Para evitar este indeseado efecto rebote, utiliza a diario un fotoprotector matificante. Absorbe la grasa y no deja la piel untuosa o demasiado reseca. Elígelo con FPS 30 como mínimo.

Un sérum, el mejor amigo de la piel mixta

La piel mixta tiene con frecuencia un tono desigual y apagado. Notarás una gran diferencia si, en tu rutina diaria de cuidados, introduces un sérum que potencie la luminosidad de la piel

El maquillaje ideal para la piel mixta

Las texturas oil-free (libres de grasas) favorecen a las pieles mixtas con tendencia grasa y proporcionan un maquillaje muy natural de efecto nude. A la hora del retoque, las pieles mixtas y grasas solo deben eliminar el brillo de la barbilla y frente (que da aspecto de piel oleosa), el de la punta de la nariz (que visualmente puede deformarla) y el del pliegue nasolabial (puede dar la sensacion de rictus marcado.

Alimentos para la piel mixta

Los antioxidantes son el seguro de salud y vida más importante para tu piel. Algunos de los más necesarios son los betacarotenos. Están en las verduras de hoja verde (espinacas) y de color naranja y rojo (zanahorias, tomate…). La vitamina C (naranjas, limones, pimientos), los ácidos grasos omega 3 y 6 y las proteínas (carne y huevos) son un tesoro para tu piel.

¿Y qué hago si además… tengo acné tardío?

A menudo, la palabra acné se relaciona inmediatamente con ese periodo de tiempo que comprende la adolescencia, pero esta patología va mucho más allá y puede extenderse a la edad adulta. En el caso de las mujeres, 1 de cada 10 padece acné una vez cumplidos los 30 años. El tratamiento más adecuado consiste en la combinación de los fármacos adecuados prescritos por un dermatólogo junto a un complemento cosmético libre de aceite o no comedogénico.

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